sábado, 30 de abril de 2011

Cuando el arte cobra vida propia...

En 1863, el pintor francés Édouard Manet presentó la obra titulada originalmente Le Bain (El Baño) y que luego sería conocida como Le Déjeuner sur l'herbe (Almuerzo sobre la hierba) para el Salón Oficial de París. Era un cuadro al óleo de gran formato, pues mide 208 cm de altura y 264,5 de largo.

Vista hoy en día, la pintura pasaría por cándida. Sin embargo, el jurado encargado de seleccionar las obras para el salón la rechazó por estar en desacuerdo con la escena, junto a otras 2.000 obras de diferentes artistas. La ganadora de ese año sería el Nacimiento de Venus, de Cabanel. En lo que muchos consideran un acto propagandístico de Napoleón III, se creó con el conjunto de cuadros rechazados una exposición paralela, llamada el Salon des Refusés o de los Rechazados, con el objetivo de que el público pudiera juzgar por sí mismo por qué no fueron aceptadas.


El almuerzo sobre la hierba causó gran escándalo entre la sociedad de la época, pues se acostumbraba a ver desnudos para recrear situaciones mitológicas o alegorías. Acá, por el contrario, podía reconocerse perfectamente a los modelos, en una situación cotidiana que nada tenía de heróica o mitológica: la modelo Victorine Meurent se encontraba junto al escultor holandés Ferdinand Leenhoof -hermano de Suzanne, futura esposa de Manet- y del hermano del artista, Gustave. Los tres se sitúan entre los árboles, apreciándose el Sena al fondo y a otra joven que sale del baño; la mujer desnuda ha colocado sus vestidos a su izquierda, junto a una cesta de fruta.

Se consideraba vulgar el que una mujer estuviera desnuda junto a jóvenes vestidos, además de que numerosos críticos rechazaron la modernidad del estilo, desde el punto de vista cromático y compositivo. Lo interesante es que mucha gente se concentraba en el tema que se presentaba, algo que para Manet carecía de importancia, pues como lo señalaba el escritor Émile Zola en 1867:
"Los pintores, y especialmente Édouard Manet, que es un pintor analítico, no comparten la obsesión de las masas por el tema: para ellos, el tema es sólo un pretexto para pintar, mientras que para las masas sólo existe el tema"

Los jóvenes artistas de la época se identificaron con la obra; la apreciaron como un ejemplo del arte de vanguardia que aspiraban y se agruparon en torno al artista. Más tarde, este grupo conformaría lo que hoy conocemos como Impresionismo. En todo caso, esta obra es considerada como un punto de quiebre con el arte académico y tradicional.

Actualmente, El almuerzo sobre la hierba se exhibe en el Museo de Orsay de París. Pasado más de un siglo, las opiniones han cambiado. La obra de Cabanel todavía es admirada como una muestra del arte académico, pero es una respuesta fría comparada con la emoción que despierta la pintura de Manet, si consideramos todas las interpretaciones y recreaciones de las cuales ha sido objeto en el transcurso de los años.

Empezamos con una visión propia realizada por otro grande de la época, Monet, en 1866:

A continuación, una de las muchas versiones que hizo Pablo Picasso de la obra:

Varios fotógrafos han recreado la escena, con modelos vivos. Los integrantes de la banda inglesa Bow Wow Wow posaron de esa forma para la portada de uno de sus discos, pero fue censurada porque la modelo apenas tenía 14 años para la época:
Otros, como Paco Jarque, también le dan vida al famoso cuadro:

Pero las recreaciones continúan y pasan desde lo muy real, hasta lo irreal, en el cual las figuran centrales pueden ser seres vivos, comics, extraterrestres, personajes de Los Simpson o unos gorilas:









Por si acaso a alguien le quedara alguna duda, la obra de Manet sigue hoy en día tan vigente como hace casi siglo y medio atrás.

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