domingo, 14 de febrero de 2016

A 15 años de su partida: Mariano, Amelia y Miguel

El inicio del siglo XXI trajo duelo al mundo del espectáculo venezolano. 2001 fue el año cuando importantes figuras del cine, el teatro, la radio y la televisión venezolanas partieron del mundo terrenal, aunque varios de ellos se encontraban retirados de las luces y las cámaras desde hacía algún tiempo.

Mariano Álvarez, todo un señor actor.
Fuente: luisjose.ru
El primero en despedirse fue el actor Mariano Álvarez, quien el viernes 19 de enero de ese año, en horas de la mañana, perdía la batalla contra la esclerosis lateral miotrófica, una enfermedad degenerativa que le costó la vida cuando apenas contaba 48 años. Oriundo de Barquisimeto, estado Lara, donde nació el 22 de julio de 1952, su formación profesional tuvo lugar en la East 15 Acting School (Essex, Gran Bretaña).

Alabado por su capacidad actoral, Álvarez interpretó una variopinta galería de personajes en cine, teatro y televisión, entre ellos al doctor José Gregorio Hernández en la miniserie El Siervo de Dios (1990), así como al libertador Simón Bolívar en varias ocasiones —incluyendo la serie realizada por Betty Kaplán en 1983 para VTV y la película Manuela Sáenz (2000), de Diego Rísquez—.

En sus inicios en la televisión. Fuente:
luisjose.ru
Intervino en las telenovelas La Encantada (1988), Inés Duarte, secretaria (1991), Amor sin fronteras (1992) y Por estas calles (1993-94), aunque su rol de Nicolás Feo, el villano que encarnara en Paraíso (1989) fue el que le ganó el favor de la crítica y del público.

En una entrevista realizada por Marcos Salas en 1990, justamente cuando el éxito de Paraíso le brindaba amplio reconocimiento, Mariano Álvarez confesó: «La telenovela es un género que no me gusta, no puedo seguirle la línea, ya que resultan demasiado largas y generalmente los finales son previsibles. Por eso no me llaman la atención».  Sin embargo, al referirse a Nicolás Feo, reconoció que era «un rol extraordinario y sumamente rico en posibilidades. Está muy bien escrito. En TV he visto pocos malos como él. Es loco y manipulador y, por supuesto, inteligentísimo. Además es sumamente culto: conoce la obra de los griegos, habla como cuatro idiomas».

Como el Siervo de Dios.
Fuente: luisjose.ru
Con una sólida formación teatral —actuó en montajes muy recordados como Humboldt y Bompland, taxidermistas; La Revolución; La máquina Hamlet; Lo que el mayordomo vio; Cartas de Amor y El Espíritu Burlón—, consideraba que vistas superficialmente, las técnicas actorales de este medio y la televisión eran diferentes, «…pero no pasan de ser sólo eso: diferencias superficiales, de técnica. Sin embargo, si buscamos las pretendidas diferencias en un tono más profundo, escarbando en el plano actoral, vemos que desaparecen. Lo más importante es la vulnerabilidad, el carisma y la sinceridad con que tú asumas tu personaje. Aunque la técnica no sea la misma, la esencia actoral permanece invariable.»

En su rol de José Manuel Valladares, en Mujer
Secreta
. Fuente: luisjose.ru
En 1999, Mariano debió abandonar su participación en el drama Mujer secreta, donde interpretaba al villano José Manuel Valladares, debido al avance de su enfermedad. Desde entonces no se le volvió a ver en pantalla hasta conocerse la lamentable noticia de su deceso. En mayo de 2015, el programa Detrás de las cámaras, conducido por Luis Olavarrieta en Televen, le brindó un homenaje muy merecido, que vale la pena ver:


Amelia Román, actriz pionera de radio y TV.
Fuente: http://venezuelamiamor.maxbb.ru/
A finales del mes de febrero de 2001, una de las grandes actrices de nuestro país fallecía en Miami. Amelia Román, pionera en las producciones dramáticas de radio y televisión, se encontraba retirada de la pequeña pantalla desde los años 80.

Nacida el 4 de octubre de 1931 en la caraqueñísima parroquia de Santa Rosalía, Rosa Amelia Rodríguez (su verdadero nombre) inició su formación artística en el Taller de Arte Dramático del Ateneo de Caracas, bajo la tutela de Horacio Peterson. Oscar Cedeño, quien para la época era un ejecutivo de RCTV, la vio realizando un ejercicio de actuación y la invitó de inmediato a hacer una prueba en el canal.


Con Jorge Félix formaría una pareja memorable.
Fuente: venevision.net.
En la televisión trabajó para diversas televisoras. Consolidó parejas memorables en producciones dramáticas junto a los más cotizados galanes de la época, entre ellos el cubano Jorge Félix. De la larga lista de novelas y teleteatros en los cuales participó desde la década de los 60 se encuentran Pecado Capital, Daniela, El velo pintado, La rival, Marianela, Anna Karenina y El amor es una cosa esplendorosa (versión del clásico cinematográfico presentado en el espacio Gran Viernes, en el cual actuó junto a su marido José Bardina). Por su parte, en el medio radial fueron muy populares las radionovelas que estelarizó, entre ellas Juan Centella, transmitida a través de radio Continente.

Durante uno de los ensayos para su rol
de la Waica en La Mujer Prohibida.

Sin embargo, a pesar de su extensa trayectoria, quizá su papel más recordado sea el de la Waika, en La Mujer Prohibida (1973), junto a Ada Riera y Martín Lantigua. Aunque apenas era un niño, todavía la recuerdo en medio de aquella selva fingida con trozos de ramas de mango y cartón piedra, dibujada en la pantalla en tenebroso blanco y negro mientras renegaba de Virginia Galbán (Riera) y acariciaba una serpiente verdadera.

Según Carlos Roa, en su página web adariera.latinowebs.com, las maquilladoras del canal contaban del entusiasmo de Amelia al llegar a cada grabación y de las dobles pestañas postizas que utilizaba para caracterizarse como la apasionada indígena que utilizaba sus conocimientos de hechicería para atormentar a la inocente Virginia, quien le había quitado el amor de Marcos Villena (Lantigua).

Amelia y Marina Baura, año 1966.
Crédito: Joseph Fabry, Getty Images.
Para entonces ya se había casado con uno de los galanes más apetecidos de Venevisión, José Bardina, con quien formó un hogar de más de 30 años, del cual nació el último de sus hijos, José Alberto Bardina. Eran sus terceras nupcias, la segunda de ellas con el también reconocido actor Orángel Delfín durante la década de los 60. Tenía además otros cuatro hijos de su primer matrimonio.

Versátil como era, no restringió su labor profesional a la actuación: se desempeñó durante siete años como gerente de Relaciones Públicas en Venevisión y en los 80 volvió a aparecer ante las cámaras, en el rol de conductora del programa Doctora Confidencias. Luego se retiró de la vida artística para dedicarse a su hogar en Miami, donde se trasladó junto a Bardina, quien también abandonó la actuación para emprender proyectos empresariales propios.

En El amor es una cosa esplendorosa formó pareja
con su marido en la vida real, José Bardina. Fuente:
http://venezuelamiamor.maxbb.ru/
La actriz Ivonne Attas recordó, en una semblanza escrita sobre José Bardina (Portal Gente del Siglo XXI, Gentiuno, 10/02/2010), cómo mientras se hospedaba en su casa durante una visita a Caracas a principios de los 90, precisamente para realizarse un chequeo médico, Amelia Román tuvo los primeros síntomas de un infarto. La emergencia la obligó a llamar a todos sus familiares y trasladarla al Urológico de San Román, donde permaneció en Terapia Intensiva durante tres meses.

José y Amelia, una pareja más allá de la pantalla.
Fuente: Recordar es vivir. Las telenovelas del ayer
Según Attas, Bardina se sentía agobiado, pues los médicos le dijeron que ella no viviría más de ese tiempo. Había perdido algunas facultades: su memoria no era la de antes, su caminar y su impulso vital fueron disminuyendo. Así, «aquella bellísima mujer con una personalidad arrolladora, se convirtió en la hija de José por los cuidados que ameritaba.  De vuelta a Miami, Amelia duró 10 años más. Pasaba largas horas sentada viendo TV o con la mirada perdida esperando que José le preparara su comida, arreglara la casa y hasta la peinara y pintara el pelo.»

Para Ivonne Attas, esos años significaron para Bardina «alejarse de la vida laboral, ya que no podía dejar a Amelia sola en la casa, lo cual debilitó mucho sus finanzas. Recuerdo la última vez que vi a mi amiga en Miami, cuando con enormes sacrificios, se vistió elegantemente y con el pelo pintado de rojo por José, fue a mi segundo matrimonio que se realizó en esa ciudad.  Fue nuestra despedida. Ocho meses después, era carnaval y yo estaba en Río Chico cuando me sorprendió por el celular una llamada de José quien me anunció llorando que Amelia había muerto». Era el 26 de febrero de 2001 y la actriz contaba con 69 años.

Un galán emergente de los 80. Fuente:
http://venezuelamiamor.maxbb.ru/
En el mes de abril, la noticia del deceso de Miguel Alcántara corrió como pólvora. Una llamada de los vecinos del sector Valle Arriba, en el Kilómetro 7 de El Junquito, alertó a los bomberos de la Alcaldía Mayor acerca de la fetidez que emanaba de la casa número uno, donde habitaba este actor. Cuando irrumpieron en la vivienda, en una de las habitaciones hallaron el cuerpo de Alcántara en avanzado estado de descomposición.

Según una nota de prensa publicada el 4 de abril de ese año, funcionarios de la Comisaría del Oeste de la Policía Técnica Judicial (PTJ) acudieron al lugar y solicitaron la presencia de los médicos forenses para determinar la naturaleza y causa del deceso. Posteriormente informaron que la data de la muerte se estimaba en aproximadamente cinco días, es decir, el 31 de marzo; y presuntamente se debía a causas naturales, ya que el cuerpo no presentó signos de violencia. Alcántara tenía un año residenciado en el lugar, bajo la modalidad de alquiler.

Miguel logró un corto estrellato gracias a su
carisma. Fuente: latinoparaiso.ru
A finales de los 80 y principios de los 90, Miguel se convirtió en uno de los galanes emergentes que consolidó un breve estrellato. Su verdadero nombre era José Miguel Mohammad Rodríguez y había nacido el 2 de noviembre de 1956. Sus inicios en el mundo artístico los hizo como bailarín. Luego se desempeñó como apuntador y finalmente se le presentó la oportunidad como actor en 1975, en la telenovela Angélica. En la búsqueda por desarrollarse de manera integral, incursionó en diversos campos del mundo del espectáculo: teatro, radio, televisión, cine, danza contemporánea y hasta el canto. De hecho, enseñó danza durante cinco años, sobre todo afrojazz.

Miguel y Catherine Fullop. Fuente:
telenovelas-venezuela.blogspot.com
Sus primeros roles de peso los interpretó en dramáticos como Luisana mía (1981) y La dama de rosa (1986). Ese año logró la ansiada oportunidad de protagonizar una telenovela; se trataba de Mi amada Beatriz, junto a Catherine Fullop, con quien mantendría excelentes relaciones personales y profesionales. Luego fue coprotagonista, otra vez al lado de la Fullop, en La muchacha del circo (1988), una de las muchas versiones del clásico de Delia Fiallo, Peregrina.

Fuente: seriesnow.com
Tuvo personajes destacados en Alma mía (1988), Alondra (1989), Carmen querida (1990), La mujer prohibida (1991), Mundo de fieras (1991), Como tú ninguna (1994) y Morena clara (1995).  Su último trabajo en teatro fue en la obra Todo lo que tengo es tuyo. En televisión participó en la serie juvenil de RCTV Hoy te vi (1998) y en lo que sería su última telenovela Hechizo de amor (2000), producción dramática de Venevisión donde interpretó al “padre” de Emma Rabbe y “esposo” de Mayra Alejandra. Luego se retiró de la actuación y de la vida pública, aparentemente aquejado por una enfermedad incurable, hasta que se conoció su sorpresivo deceso. Sobre las circunstancias que rodearon este hecho circularon rumores e informaciones de los cuales no interesa hacernos eco, pues solo contribuyen a alimentar el morbo vinculado a su muerte.

Miguel entrevistado por Margarita Álamo.
Fuente: revista Teleindiscreta, 1990.
En una entrevista para la periodista Margarita Álamo (revista Teleindiscreta, 1990) afirmó: «He tenido que luchar mucho, lo cual no me asusta, ya que soy un luchador nato. Personal y profesionalmente, me siento un hombre feliz. Cada día le doy gracias a Dios por estar donde debo y donde quiero estar.»

Se confesó un apasionado de la música y de la lectura, aunque también se autocalificó como un hombre muy drástico: «Por ejemplo, cuando me faltan el respeto soy muy radical, en lugar de ser algo más condescendiente. Yo a veces puedo ser indolente y hasta cruel…Bien sabe Dios que estoy luchando contra esta inclinación mía, con frecuencia se me sale lo que tengo de escorpión. En el lado bueno de la balanza, sin pecar de vanidad, soy un hombre generoso.»

Miguel dejó un hijo, Alex, quien para el momento tenía 26 años. Fuentes cercanas al actor confirmaron que sus antiguos compañeros de trabajo, entre ellos Caridad Canelón, Elba Escobar y Carmen Julia Álvarez, apoyaron a sus familiares en todo lo relacionado con sus actos funerarios.

Otras destacadas figuras públicas llegarían a su destino final en este fatídico año: la reconocida actriz de cine y televisión América Barrios; la celebrada comediante Leida Torrealba; el luchador y actor Mario Brito, mejor conocido como Lotario; al igual que los primeros actores de teatro, cine, radio y televisión Rafael Briceño y Orángel Delfín. De ellos estaremos hablando en próximas entregas de este recuento.

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