sábado, 23 de agosto de 2014

¿Te acordáis de...?

"Muchos son llamados y pocos los escogidos" 
(Mateo 22:14).

Decía el filósofo y escritor español Don Miguel de Unamuno (1864-1936): "El cielo de la fama no es muy grande, y cuantos más en él entren a menos tocan cada uno de ellos". 

Aunque la frase se refiere a la fama en general, el mundo del espectáculo es uno de los mejores ejemplos de que muchos son quienes han intentado alcanzarla, pero lamentablemente no lograron consolidar su carrera a lo largo del tiempo. 

Tal vez el verdadero éxito los esperaba en otro lugar, lejos de las luces de estudio y de las poses forzadas.
Regina Romano fue una actriz de televisión que intervino
en varias telenovelas de los años 70 y 80, entre ellas
La usurpadora, Raquel, Sabrina y Marta y Javier.
Era frecuente su aparición en revistas en poses sexy.
Virginia Sipl representó a Amazonas en el Miss
Venezuela 1975. Rubia espectacular, poseedora de uno
de los mejores cuerpos en este certamen, luego participó
en el Miss Turismo del Caribe y Centroamérica, realizado
 en República Dominicana, donde se ubicó como primera finalista.
Incursionó en el modelaje y en los años 80 estuvo unida
sentimentalmente a Julio Iglesias, lo cual le dio amplio
centimetraje en la prensa farandulera internacional de la época.
Separada del cantante español, se casó, tuvo una hija
y se dedicó a los negocios. Nada que ver con la farándula. 
María Angélica Armas, actriz en telenovelas
y programas de comedias. Otra asidua de las
revistas a finales de los años 70 y principios de los 80,
casi siempre ligera de ropas, en la búsqueda de convertirse
en símbolo sexual de la época.  Sin embargo, la pelea
era dura y el título recayó en otras.
María Eugenia Obaro fue una modelo
y actriz proveniente de los concursos de belleza
de los años 80. Su verdadero nombre es María Eugenia Orta.
 Incursionó en programas cómicos y en telenovelas como Cristal,
con papeles secundarios. Logró buena proyección en prensa como chica sexy,
pero a los pocos años su nombre desapareció de la televisión.
Hoy, a los 50 años, sigue tan espléndida como en su juventud.
Charly fue una cotizada modelo a finales de los 70
y principios de los 80. Se hizo conocida en la prensa
farandulera por su supuesta relación con el cómico Joselo. 
Otra modelo de los 80, Fátima apareció
en algunas revistas de la época. 
Carol Carola era una vedette puertorriqueña que
a principios de los 80 visitó Venezuela con el ánimo
de hacer una carrera internacional. Por lo menos
en nuestro país, su carrera no se consolidó.

lunes, 11 de agosto de 2014

Ilustre matrona de una dinastía actoral

Adelaida Torrente. Fuente: RCTV
En 1946, la zarzuela Luisa Fernanda se estrenó en Caracas con clamoroso éxito. La obra en tres actos de Fernández Ardavin recibió una cálida acogida del público, lo cual hizo posible que su presentación completara una triunfante temporada. Entre los miembros de la compañía española se encontraba la tiple Adelaida Torrente, quien había desarrollado carrera en su España natal. Sin embargo, la compañía se fue y la cantante se quedó en nuestro país, donde formaría una familia artística que aun hoy tiene resonancia en el mundo del espectáculo nacional.

Es muy poco lo que se conoce de su trayectoria, pues siempre se refieren a ella como la progenitora de la carismática actriz Carmen Julia Álvarez. No obstante, Adelaida Torrente había recorrido un largo y exitoso camino, tanto en su país de origen como en Venezuela, que nos permite considerarla como algo más que “la mamá de…”

En una caracterización durante su juventud.
Fuente: revista Venezuela Gráfica
Nacida  el 23 de marzo de 1912 en La Coruña, desde muy joven manifestó sus aptitudes artísticas, especialmente para el canto, lo cual la llevó a ingresar a una compañía de zarzuela. Poco a poco fue consolidando su presencia en los escenarios y ya en 1931, su nombre se mencionaba como una de las notables artistas de la Gran Compañía de Zarzuela y Opereta de Rafaela Haro, con la reposición, tarde y noche, de las obras La Revoltosa y Los claveles.

El diario ABC de Madrid, el 30 de agosto de 1941, comentaba a propósito de una de las obras en las cuales participaba Adelaida: “De ´La casta Susana´ que vimos anoche en el teatro Rialto nos quedó un grato sabor de boca, porque la compañía Aliaga-Cuevas, muy completa y armónica, ofreció la novedad de hacernos creer que se trataba del propio estreno de la obra. Petrita Muñoz es una tiple que cosechará siempre muchos aplausos, y Adelaida Torrente tiene un gran sentido de la comicidad sin incurrir en la chabacanería…

Toda una dama de la actuación. Fuente: revista Venezuela Gráfica
Respetada en su profesión, no deja de sorprender la decisión de Adelaida de radicarse en Venezuela a finales de la década de los 40.  Sin embargo, fue en esta nación donde se produjo su encuentro con Juan Álvarez, compatriota con quien se casó posteriormente y formaría familia. Y no solo se conformó con vivir y trabajar aquí. Ya el 23 de diciembre de 1954, la Gaceta Oficial de Venezuela No. 24.628 recogía su manifestación de voluntad de ser venezolana para hacer de este país su segunda patria.

El 4 de noviembre de 1952 se convirtió en madre de Carmen Julia, su única hija, quien ya desde su más tierna edad evidenció un talento innato para la actuación. Es innegable que la gran influencia materna y el apoyo de sus padres le permitieron a Carmen Julia convertirse en una niña muy madura y precoz. A los tres años debutaba en el mundo del espectáculo. Con solo ocho años demostró sus aptitudes para la animación y en el programa Jugando en la Cocina, explicaba fáciles recetas para madres y niñas. Su destacada presencia le hizo merecedora de tempranos reconocimientos y a esa edad le fue conferido su primer  premio Guaicaipuro de Oro, como Revelación Infantil.

En la comedia televisiva Qué lindo es quererse, Carlota
Ureta Zamorano, Héctor Monteverde, Peggy Walker
y Adelaida. Fuente: revista Encuadre No. 35, 1992.
Por su parte, Adelaida nunca
abandonaría su desarrollo como figura artística de primera línea. Participó en la radio y en el teatro de la época, además de ser pionera en la televisión venezolana, convirtiéndose en una de las actrices fundadoras de RCTV, donde ingresó en 1955. Allí destacaría en programas cómicos, como La Gran Cruzada del Buen Humor, conocida luego como Radio Rochela; e incursionaría en espacios dramáticos.

Paralelamente, la actriz intervino en algunas películas durante los años 60, entre ellas la coproducción venezolano-argentina Acosada, dirigida por Alberto Du Bois y protagonizada por Libertad Leblanc; y en la comedia de horror Telaraña, de Lorenzo Capra y producida por Tito Martínez del Box. Ambas producciones se proyectaron en 1964. Al año siguiente, participó en la comedia sentimental Pequeño Milagro, bajo la dirección de Juan Corona y en la cual su hija Carmen Julia Álvarez, de 13 años, interpretaba uno de los roles principales.

La pareja de moda en los 70.
Fuente: Foro Recordar
es vivir.
En Simplement:e María, la pareja se
convertía en padres de José Luis
Rodríguez. Fuente: Foro Recordar
es vivir. Las telenovelas del ayer.
De igual manera, la carrera de Carmen Julia en la actuación despegaba con buen pie. En 1966 y con 14 años, participó en su primera novela llamada La Tirana, con Eva Moreno, Edmundo Arias y Edmundo Valdemar, transmitida en RCTV, donde conformaría pareja juvenil junto a Eduardo Serrano. Dos años después, con 16 años, protagonizaría Mariana Montiel, nuevamente al lado de Serrano. El romance en la pequeña pantalla se consolidó en la vida real y el 26 de marzo de 1968 su boda fue transmitida en vivo, convirtiéndose en el primer enlace matrimonial televisado en nuestro país.

Carmen Julia y Eduardo se constituyeron en la pareja protagónica de moda, por lo que la Cadena Venezolana de Televisión (CVTV), hoy VTV, logró contratarlos, deseosos de alcanzar el primer lugar de sintonía,  disputado con Venevisión y RCTV. Simplemente María representaría en 1970 su consagración como heroína romántica, acompañada por Eduardo como coprotagonista y con José Luis Rodríguez como su hijo.

A diferencia del ascenso exitoso de su hija, aquella época significaría para Adelaida Torrente grandes cambios. Por 15 años había asumido diversas caracterizaciones en RCTV y cuando creyó prudente pedir una mejoría económica, consciente de su valor profesional, esta le fue negada. El cambio  a CVTV se produjo en 1970. Allí intervendría en varios teleteatros y telenovelas de éxito, entre ellas su muy recordado personaje como la madre de Carlos Cámara en María Mercé, la chinita, junto a Lila Morillo.

No obstante, en 1971 era noticia su situación laboral en esta estación televisiva. Para la revista Venezuela Gráfica (14/02/1971), Adelaida declararía a la periodista Flor Yánez: “Mi mala situación económica se la debo al canal 8”.

Adelaida Torrente siempre derrochó simpatía.
Fuente: revista Venezuela Gráfica.
La verdad era que luego de un año de contrataciones con un bajo sueldo el doctor Díaz Solís, directivo para ese momento del canal, le argumentó al ella solicitar una renovación del contrato: “El presupuesto está muy malo y en estos momentos no podemos dejarla de nuevo como empleada con sueldo fijo, por lo que si usted quiere puede continuar cobrando por capítulos, hasta que la situación mejore”.

De esa conversación transcurrió un año, según la mencionada nota de prensa, y la actriz solo aparecía en muy contados capítulos. Al preguntársele si había nuevas conversaciones al respecto, ella solo respondió: “Nada positivo; según parece, el presupuesto no ha mejorado y en consecuencia, no queda más remedio que decir que gracias al doctor Díaz Solís, hoy, después de 16 años de actividad artística, mi situación es pésima. Es decir, que al canal 8, a algunos de sus ejecutivos, debo mi mala situación profesional”.

Lo de Adelaida no era una situación aislada dentro del medio artístico venezolano. Muchas destacadas figuras de gran trayectoria y extraordinaria solvencia profesional se encontraban bajo esa figura de no contratados y denominada "artista a destajo". Aquellos que no eran primeras figuras, en ocasiones poseían un contrato en condiciones absolutamente injustas y desfavorables, que solo les garantizaba su participación en 10 o 20 capítulos de media hora, por lo cual se les remuneraba aproximadamente 120 bolívares. En esos años, las telenovelas eran de una hora, pero se componían de dos capítulos de media hora; al dividirlo así los canales comerciales lograban pagar menos de lo que realmente correspondería por un capítulo de una hora. A pesar de esta dificultad, la actriz no dejó de trabajar en esa estación televisiva.

En 1975, Carmen Julia fue emparejada con Daniel Alvarado y Orángel Delfín en una historia con grandes dosis de humor, original de Manuel G. Piñera, que vino a transgredir los clichés de la época: se trataba de Un demonio con ángel.  Para la fecha, ya su relación con Eduardo Serrano había llegado a su fin y otra vez el romance en pantalla se trasladaba a la vida real, esta vez con Daniel Alvarado.

Una dulce sonrisa. Fuente: diario
El Nacional
En esos años, Adelaida Torrente había enviudado, lo que hizo que la relación con su hija se estrechara aun más. El 25 de marzo de 1976, la actriz se preparaba para celebrar un nuevo cumpleaños. Se encontraba en su residencia, acompañada de la doméstica, mientras Carmen Julia había salido a comprarle una torta para la ocasión. La reunión se celebraría en casa del actor Alberto Álvarez, amigo muy cercano de la familia. Sin embargo, los acontecimientos tomarían un rumbo nada festivo. Aproximadamente a las seis de la tarde, Adelaida sufrió un infarto al miocardio y falleció. Tenía 63 años.

Carmen Julia ya había comenzado a trabajar en RCTV. Según reseña la prensa de la época, a las 8:30 de la noche aun no había podido ser localizada, razón por lo cual esta planta no difundió la lamentable noticia de inmediato.

Para el momento de su muerte, Adelaida laboraba en espacios humorísticos en el canal 8, donde era muy estimada por todos sus compañeros, a quienes se aseguraba que complacía a menudo con magníficas comidas elaboradas por ella, pues este era uno de sus hobbies. También era muy solicitada por las publicidades para grabar cuñas, una de las cuales se encontraba al aire a la fecha de su deceso.

Epílogo

Posterior a su divorcio de Eduardo Serrano en 1975, Carmen Julia Álvarez se casó con Daniel Alvarado en 1978. Luego de dificultades para lograr su primer embarazo, el 23 de octubre de 1981 tuvo a su primera hija, Daniela, quien incursionó en el mundo de la actuación a los cuatro años de edad y hoy es reconocida como una de las mejores actrices jóvenes del cine, el teatro y  la televisión en nuestro país. Su hijo Carlos Daniel también hizo trabajo actoral durante su niñez, pero luego se abocaría al estudio y es graduado en Comunicación social.

Carlos Daniel, Daniela y Carmen Julia. Fuente: SuNoticiero.com
Para el portal SuNoticiero.com, Carmen Julia declararía: “Fue un milagro tener a mi primera hija…mis dos grandes amores, que son mis hijos Carlos Daniel y Daniela, me hacen sentir muy feliz, ambos son profesionales y con valores firmes”.

De igual manera, en una reciente entrevista, realizada para Unión Radio el 16 de mayo de 2014, Carmen Julia diría: “Estoy segura de que a mí lo que me ayudó fue la gente con la que me formé. Yo no estudié actuación, yo empecé a los tres años y ese día a día fue el que me fue llenando. Soy hija de actriz, Adelaida Torrente; gente que todavía me para en la calle y me la recuerda, me impresiona muchísimo…yo no solo empiezo en esa escuela de mi mamá, del respeto, de la puntualidad, del profesionalismo, sino que trabajé con una cantidad de actores que no solamente fueron como mi familia, sino mi escuela…”

Divorciada de Daniel Alvarado desde 1994, no se ha vuelto a casar pero ha mantenido una excelente relación tanto con su exesposo como con quien fuera su posterior pareja, la actriz Emma Rabbe, y los hijos de ambas uniones, formando una curiosa familia extendida que ha sido ejemplo de armonía en el ambiente de la farándula local. Actualmente ejerce la docencia y se mantiene activa en la actuación, con la obra teatral Mujeres infieles y en las grabaciones de la telenovela Amor Secreto.
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Fuentes consultadas:

Guzmán, Edith (1976). Murió ayer de un infarto la actriz Adelaida Torrente. El Nacional, 26/03/1976, sección D página 5.

Yánez, Flor (1971). “Mi mala situación económica se la debo al canal 8”. Entrevista publicada en la revista Venezuela Gráfica el 14/02/1971. Páginas 19 y 20.

Carmen Julia Álvarez: “Me siento completamente satisfecha de ser madre de Carlos Daniel y Daniela". Entrevista realizada por Johanna Salas para el portal SuNoticiero.com, publicada el 12/05/2013.

viernes, 18 de julio de 2014

¿Por qué no puede ser Miss Universo una camionera?

Foto oficial de Maritza Sayalero como Miss Universo.
Fuente: revista Variedades, 1979.
Por estas fechas, hace 35 años, una joven de 18 años entusiasmaba a todo un país al coronarse como la soberana de un inexistente reino en nuestro universo. Maritza Sayalero, nacida en Caracas el 16 de febrero de 1961 e hija de españoles, representaba a Venezuela en Perth, ciudad del oeste de Australia, confrontando sus cualidades femeninas con otras 75 participantes provenientes de distintos países del orbe.

Maritza era una estudiante de Arquitectura que el ahora Zar de la Belleza, Osmel Sousa —para la época cronista social y colaborador del certamen— había descubierto mientras ella comía con sus padres en un restaurante y la convenció para participar luciendo la banda de Miss Departamento Vargas en el Miss Venezuela.

Fue una fuerte contienda la de ese año, en la cual también aspiraban alzarse con la corona Tatiana Capote, Nilsa Moronta, Nidia Centeno, Marisela Buitrago y Jeannette Rodríguez. Era la época en la cual se comentaba  que quien luciera unos zarcillos de coral rosado, pertenecientes a Carolina Herrera, sería la ganadora. Para acabar con este mito, la revista Venezuela Farándula publicó un fotoreportaje en el cual todas las candidatas lucían esta prenda.




La noche de la gala, celebrada el  16 de mayo de 1979 en el Hotel Caracas Hilton, Maritza —con su altura de 1,72 metros y medidas 89-61-89— se impuso limpiamente ante sus competidoras. La nota escandalosa la dio quien quedara como segunda finalista, María Fernanda Ramírez. Ofuscados por la posición que le habían asignado y cuando aun el programa se emitía en vivo, la madre y el hermano de la joven agredieron a Luis Teófilo Núñez, editor del diario El Universal, y a su esposa, Antonieta Scannone de Núñez, quienes eran integrantes del jurado. El alboroto obligó a que la transmisión fuera sacada del aire de manera abrupta.

Fuente: revista Ronda, 2012.
La preparación para el Miss Universo fue dura, siempre bajo la tutela de Osmel Sousa. Maritza la recordaría como unas jornada intensas:  «Fueron semanas de […] tocar puertas, aprender ciertos detalles, pedir ropa prestada [...] Yo venía, y todavía pertenezco a una familia normal, de clase media, nada de lujos ni de mucho dinero. Recuerdo que dos señoras, Maruja Beracasa y Antonieta Scannone, me prestaron la ropa para el concurso. La señora Beracasa me prestó un abrigo de zorro plateado larguísimo, un abrigo que me trajo suerte y que recorrió todo el planeta» (1).

Antes de su viaje, la Sayalero había tenido un encuentro con el presidente Luis Herrera Campíns, quien le había dicho que era un ejemplo típico de la mujer venezolana y que esperaba que ganara la codiciada corona.

En julio de 1979, Maritza se trasladó a Perth, donde ya se había iniciado la estación invernal: «Cuando llegué, después de un viaje eterno, me concentré en hacer el mejor papel. Un día me tocaba una sesión de modelaje con los fotógrafos y corresponsales que cubrían el evento, así que me puse mi bikini, uno chiquitito negro, me recogí el pelo, me maquillé, me puse mis pulseras y unas argollas grandotas, y salí para la piscina del hotel con el abrigo de zorro puesto. Hacía un frío horrible y estaba congelada. Llegué a la piscina y estaban todos los fotógrafos. De repente me subí en una piedra y les dije -en español- ‘¿ya están listos?, porque tengo mucho frío, okey’. Ellos se prepararon y yo abrí el abrigo. Nunca imaginaron que yo estaba en bikini, ¿quién sabe qué estaban esperando? Me tomaron millones de fotos, fue una locura. Yo sólo oía los flashes, y los clicks, estaba solita, pero era mi momento»(2).

Fuente: revista
Venezuela Farándula.
Los periódicos dieron cuenta de esa extraordinaria sesión fotográfica y las expectativas hacia la venezolana como potencial ganadora comenzaron a crecer. Según el diario Panorama (3), todos los cables recibidos en su redacción daban a la joven como una de las favoritas y considerando sus sobradas condiciones,  existía la posibilidad de “una gran sorpresa”.

La prensa de la época también reseñaba las estrictas medidas de seguridad implementadas en el lugar. De hecho, un fotógrafo había manifestado: «Están exagerando un poco con esto de la seguridad» (4), algo que desmintió de inmediato Harold Glasser, presidente del concurso.

Sin embargo, el mundo tenía su vista puesta en otros eventos más graves que un evento de belleza. La guerra civil nicaragüense para derrocar al dictador Anastasio Somoza parecía llegar a su fin con la toma de Managua por parte de las tropas sandinistas, registrada el 19 de julio de 1979, y la instalación de un gobierno provisional. Sin embargo, para la representante de ese país, Patricia Pineda Chamorro, no eran buenas noticias. Preliminarmente, se conoció que había desaparecido sin que se hubiese certificado su definitivo retiro del certamen. Luego se sabría que había abandonado su participación ante las amenazas de muerte recibidas por sus familiares por parte de los rebeldes sandinistas, conminándola a retirarse.

Adicionalmente, se anunció que los restos de la estación espacial estadounidense Skylab se precipitaban a tierra y se temía que pudiesen impactar en un lugar poblado del hemisferio sur, causando graves destrozos. El 11 de julio de 1979 los trozos cayeron en territorio australiano sin pérdidas humanas que lamentar.  Como parte de las estrategias promocionales, los organizadores del Miss Universo enviaron el 16 de julio a las jóvenes participantes a la aldea minera de Kargoorlie, a 225 kilómetros de distancia de Perth, donde se encontraba en exhibición pública el trozo calcinado más grande del Skylab. Un vocero de la organización dio a conocer el trato con tres hombres que habían descubierto el trozo de 1,80 por 1,20 metros, para que este fuese exhibido en el Centro de Entretenimiento de Perth durante la realización del concurso (5).

Para completar los tropiezos, la sombra de una huelga de telecomunicaciones que mantuvo prácticamente aislada a Australia durante cuatro semanas hacía temer que no pudiera transmitirse el evento, pero afortunadamente fue solucionada el martes 17 de julio.

Maritza junto a su madre, Gloria Fernández.
Fuente: revista Venezuela Farándula, 1979.
A las disputas laborales se sumaron las protestas de manifestantes feministas, siempre contrarias a este tipo de contiendas de belleza. La prensa señalaba que un grupo de militantes agredieron verbalmente a las concursantes y a miembros del jurado —entre quienes se encontraban el cantante español Julio Iglesias, el cantante estadounidense Tony Martin, la actriz italiana Rossana Podestá y la miss Universo 1975, Anne Marie Pohtamo—, a quienes les gritaron: «¡Violadores virtuales! ¿Por qué no puede ser Miss Universo una camionera?» (6). La pregunta parecía fuera de orden, pero dejaba otra interrogante más inquietante sin responder: ¿había alguna camionera interesada en ser reina de belleza?

Internamente, las cosas no marchaban mejor. Miss Puerto Rico había adquirido una fuerte infección en los oídos, que le afectó el equilibrio y requirió ser hospitalizada. Sin embargo, ayudada por Marta Mendoça, Miss Portugal; y Jacqueline Brams, Miss Perú, asistió al desfile para la elección de Miss Fotogenia, distinción que recayó en la inglesa Carolyn Ann Seaward. Otras 25 participantes presentaron una afección viral respiratoria, lo cual extremó las medidas de seguridad para evitar posibles contagios entre el resto de las aspirantes.

El 20 de julio fue el día triunfal para Maritza. Era considerada como la segunda candidata favorita, después de Miss Inglaterra, Carolyn Seaward. El concurso se efectuó en el Centro de Entretenimiento de Perth, a un costo de cinco millones de dólares; y fue televisado vía satélite a 48 países, para un total de 600 millones de televidentes. Las jóvenes, a quienes se les pagó 100 dólares por aparecer en el certamen, fueron sometidas a ensayos durante un promedio de 10 horas diarias.

Para recordar la participación de la venezolana en el Miss Universo 1979, a continuación pueden disfrutar un video con los momentos más importantes:


Nuestra representante siempre lideró las puntuaciones, tanto en traje de baño, traje de gala y en las rondas de preguntas. Cuando Bob Barker, el maestro de ceremonias, anunció a Gina Swainson, Miss Bermuda, como primera finalista y a Maritza como la nueva soberana del universo, la caraqueña se llevó las manos al rostro y empezó a llorar incontrolablemente, al tiempo que la surafricana Margareth Gardiner, la reina saliente, la coronaba. Barker abrazó a la ganadora y la condujo al trono, ubicado en el centro del escenario. Allí comenzó otro drama: unas 20 participantes se acercaron para felicitar a la venezolana y minutos después la plataforma se desmoronaba, mientras una docena de candidatas caía gritando desde una altura de tres metros. Según trascendió en la prensa,  el problema ocurrió cuando uno de los organizadores invitó a los fotógrafos al escenario. Se concentraron así unas 200 personas en una sección construida para soportar a  las 75 candidatas. «Esa plataforma simplemente no podía aguantar tanto peso», diría Harold Glasser.

«Sentí que la silla se movía y oí que las muchachas gritaban y caían por los lados», contaría Maritza, a través de un intérprete, en la conferencia de prensa posterior a la elección (7). «Empujé a Miss Colombia cuando se disponía a besarme. Pedí a Dios que no ocurriese nada malo a las muchachas. Fue increíble».

Dos de las concursantes resultaron seriamente lesionadas: Fusin Tahire Dermitan sufrió una fuerte contusión  cerebral y se temía por una fractura craneal. Luego de 24 horas de observación médica, salió del hospital. Por su parte, Miss Malta, Dian Borg Bartolo, presentó contusiones en las piernas y caderas, pero también fue dada de alta posteriormente. De igual manera Miss Costa Rica, Carla Facio Franco, resultó afectada con contusiones y Miss Inglaterra  se hirió en la pierna.

Superado el susto del incidente, Maritza dijo a los periodistas: «Estoy muy contenta porque soy la primera venezolana que llega a ser Miss Universo. En este momento estoy muy emocionada y no puedo decirles mis planes para el futuro».

Más tarde, en la conferencia de prensa donde aceptó que tenía novio, expresaría con cierta tristeza que al ganar el concurso tendría que abandonar por un año su carrera de Arquitectura, «pero continuaré después. Quiero ser arquitecta». Al preguntarle los periodistas qué haría con los 10.000 dólares que ganaría (unos 322 mil bolívares de la época), respondió: «Haré que produzcan». Años después se supo que la mitad de ese dinero lo había entregado a sus padres.

El recibimiento a Maritza a su regreso al país fue televisado a través de Sábado Sensacional y se convirtió en todo un acontecimiento mediático. Durante su reinado tuvo oportunidades para dedicarse al modelaje y al cine, pero ella declinó dedicarse al mundo del espectáculo. Aunque cumplió de manera destacada con sus compromisos, también tuvo sus desatinos: durante su visita a Chile, tuvo un encuentro con el dictador Augusto Pinochet. A su salida, los reporteros le preguntaron qué le había parecido el personaje en cuestión, a lo cual ella respondió: «Pinochet es lindo y bello».

Raúl Ramírez y Maritza. Fuente: elanecdotario.com
Seis meses después de haberse coronado, Maritza visitó Ensenada, en Baja California, como parte de sus responsabilidades como soberana del universo. Allí conoció al tenista mexicano Raúl Ramírez, de quien se enamoró casi a primera vista y con quien contrajo matrimonio el 6 de diciembre de 1980, seis meses después de concluir su reinado. Del novio anterior nunca se volvió a hablar. Tampoco fue culminada la carrera de arquitecta.

Maritza en 2010. Foto: Gustavo Bandres, El Universal.
Al periodista Mario Aranaga le confesó en una entrevista para la revista Estampas (8), en el 2003: «No quería ser artista, ni modelo, ni comentadora de televisión, sino vivir muchas experiencias, y créeme que lo he hecho. Después de veintitrés años de matrimonio veo a mis tres hijos, mi marido fantástico, no puedo pedir más». Al final se demostró que la reina de belleza solo aspiraba alcanzar lo que anhela cualquier ser humano, incluso las camioneras que con tanto ardor defendían las feministas de finales de los 70, aunque sin las dietas rigurosas, los ensayos ni la exhibición en traje de baño o de gala ante millones de ojos. Pero, ¿quién dice que el mundo es perfecto?

Fuente: @SayaleroMissU79.
El 17 de junio de 2014, a sus 53 años, Maritza Sayalero se convirtió en feliz abuela de Raúl Ramírez IV, primogénito de su hijo mayor Raúl Ramírez Sayalero.

Hasta la fecha, ninguna camionera ha logrado coronarse como Miss Universo.
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(1) Érase una vez Maritza Sayalero. Entrevista realizada por Mario Aranaga para la revista Estampas, del diario El Universal, año 2003.
(2) Ibídem.
(3) Venezuela podría amanecer con una “Miss Universo”. Diario Panorama, 19/07/1979, página 24.
(4) Candidatas a Miss Universo buscan trozos del Skylab. Diario Panorama, 17/07/1979, página 3.
(5) Ibídem.
(6) Bs. 322 mil recibirá por este título. Diario Panorama, 21/07/1979, página 42.
(7) A punto de morir estuvieron 20 candidatas. Diario Panorama, 21/07/1979, página 42.
(8) Érase una vez Maritza Sayalero. Revista Estampas, 2003.

Otras fuentes consultadas:

Miss Venezuela 1979, Maritza Sayalero, publicado en diario Últimas Noticias, 02/08/2012, disponible en: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/chevere/espectaculos/miss-venezuela-1979--maritza-sayalero.aspx#ixzz37mqqIMq9

Maritza Sayalero ganó Miss Universo. Diario Panorama, 20/07/1979, página 1.

Miss Venezuela, una cantera de talentos. Revista Ronda, edición de colección, 2012.

lunes, 7 de julio de 2014

¡Oligarcas, temblad!

Pierina España y José Luis Rodríguez, marcados por
Sangre Azul. Fuente: revista Venezuela Farándula.
Meses después de la muerte de su esposo, el banquero Alfredo Gómez- Ruiz, Pierina España hizo un sorpresivo hallazgo: en el clóset de su vivienda estaban guardadas cintas de video con dos de sus novelas más conocidas. Estefanía era una de ellas; la otra, Sangre Azul, la cual el pasado mes de abril cumplió 35 años de su estreno en la pequeña pantalla venezolana.

“Lo cuento y me da mucho sentimiento”, refirió la actriz al periodista Néstor Llabanero para la revista Estampas (1). “A los meses de haberse ido, yo abrí el clóset y vi una cantidad enorme de casettes, donde estaban mis dos telenovelas. Él nunca me dijo que lo había hecho. Los vine a poner hace poco y vi parte de mi trabajo…Me vi y sentí que era otra persona la que estaba allí, y hasta creo que es como si yo hubiese tenido dos vidas". Precisamente, en una de esas vidas, Pierina interpretó a nuestra particular Scarlet O’hara: Mariana Granados.

Julio César Mármol.
Fuente: El Nacional.
En 1979, el escritor Julio César Mármol se planteó recrear una trama romántica con la Guerra de Federación venezolana como marco histórico. En este periodo del siglo XIX, iniciado el 20 de febrero de 1859 y culminado el 24 de abril de 1863, ocurrió el enfrentamiento militar entre tendencias conservadoras y liberales. Para quienes desconocen acerca de estos hechos, es oportuno señalar que luego de la independencia de España y de la Gran Colombia, se instaló en nuestro país una oligarquía agraria que mantuvo el orden establecido durante el periodo colonial, con la explotación de la tierra mediante el sistema latifundista.

La nueva oligarquía estaba constituida por miembros de la antigua aristocracia criolla unidos a una nueva clase social surgida durante la gesta independista. Paralela a esta nueva oligarquía se encontraba una burguesía comercial, que anhelaba ocupar nuevas posiciones de poder y que conformaba el partido conservador.

En el ámbito social, las tierras y la ganadería estaban en manos de unas pocas familias, entre las cuales se incluían las de caudillos militares de la época independentista, mientras que muchos esclavos libertos, al no encontrar trabajo, habían tenido que regresar como sirvientes a las casas de sus antiguos amos o se encontraban en una dramática situación de miseria. La situación económica del país en 1858 se había depauperado y el partido liberal predicaba la igualdad social y la aniquilación de la injusticia predominante.

Fuente: revista Variedades, año 1979.
Con este referente en mente, Mármol creó Sangre Azul. Para su autor, esta obra era “una historia de amor que trata simplemente de mostrar la desaparición de la oligarquía como clase social que se mantuvo aun después de la Guerra de Independencia. Aunque creo que la Federación fue una gesta perdida, porque posteriormente los liberales se aliaron a los antiguos oligarcas para constituir una clase social dominante. La Guerra de la Federación es un tema apasionante, vigente.  De allí partió el surgimiento de la Venezuela moderna, que solo se detuvo durante los 30 años de la dictadura de Juan Vicente Gómez”.

María Teresa, José Antonio y Mariana. Fuente: diario El Nacional.
La trama ideada por Mármol narraba varios episodios imaginarios ambientados en esa época. Estaba basada ligeramente en la novela Lo que el viento se llevó, de la escritora norteamericana Margaret Mitchell, pero trasladada a la Guerra Federal de Venezuela. Para ubicar a los personajes en un contexto histórico creíble, el escritor confesó que había leído varios libros sobre esos hechos, entre ellos la obra de Level de Goda, edecán de Juan Crisóstomo Falcón y quien conoció personalmente a Ezequiel Zamora. También se consideraron datos provenientes de los libros de José León Tapia Por aquí pasó Zamora y Tierra de marqueses, al igual que unos volúmenes editados por la Oficina Central de Información (OCI) sobre la Guerra de Federación y otras publicaciones testimoniales.

Pierina sumó talento a su belleza. Fuente:
diario El Nacional.
Julio César Mármol nunca ocultó su interés por recrear hechos históricos. “Muchas de mis novelas han surgido del pasado, por ejemplo, en El desprecio, yo me inspiré en Claudio, el emperador romano…Yo siempre he dicho que soy como un historiador frustrado y que desde niño fue mi gran pasión”, señaló al diario Panorama en una entrevista realizada en 2006 (2). A su juicio, a través de estas novelas el público descubría aspectos del pasado, “desde las modas hasta la forma de comportarse o hablar. Los jóvenes pueden descubrir datos históricos y reciben un aporte cultural importante” (3).

Con esta motivación en mente, es fácil entender el entusiasmo con que emprendió Mármol este proyecto, el cual contó con la aprobación de Radio Caracas Televisión. No era la primera vez que acontecimientos de nuestro pasado eran recreados en la televisión venezolana, pues series como Boves, el Urogallo (1974) habían demostrado su éxito contundente ante una audiencia ávida de nuevos planteamientos dramáticos.

José Luis Rodríguez, Carmen Julia Álvarez y Erick
Noriega, durante un ensayo con el director César
Bolívar. Fuente: Noticiero digital.
Luego de varios meses de trabajar en los libretos junto a un equipo de profesionales, se iniciaron las grabaciones de la telenovela, la cual requirió de una muy cuidada producción a cargo de Juan Lamata. Las escenas se grabaron tanto en exteriores como en estudio. La escenografía correspondió a Manuel Mérida, uno de los mejores profesionales del área de nuestra televisión, quien trató de recrear con gran fidelidad la arquitectura de la época. De igual manera el vestuario trató de reflejar un máximo de fidelidad a la moda de ese momento. La dirección estuvo a cargo de César Bolívar, joven cineasta cuya formación rindió buenos frutos en esta producción televisiva.

Pierina en una escena junto a Linda Olivier.
Fuente: revista Encuadre No. 70
El elenco tuvo como figuras principales a Pierina España, José Luis Rodríguez, Jean Carlos Simancas y Carmen Julia Álvarez, acompañados por destacados actores y actrices como María Teresa Acosta, Agustina Martín, Hugo Pimentel, Tomás Henríquez, Linda Olivier, Eduardo Cortina, Arturo Calderón, Zulay García, Yajaira Orta, Javier Vidal, Erick Noriega, Grecia Colmenares y Julio Bernal, entre otros.

Pierina ya había tenido responsabilidad estelar en telenovelas en CVTV, la predecesora de la actual Venezolana de Televisión, tales como Claudia, al lado del primer actor Luis Salazar; así como en Indio, donde hacía pareja con José Luis Rodríguez. Antes de Sangre Azul, la carrera de la actriz en RCTV había ido paulatinamente en ascenso y su rol como la madrastra de El Puma en La hija de Juana Crespo, había recibido muy buenas críticas, al igual que su participación en Piel de Zapa. En el canal de Bárcenas ya había protagonizado Sonia, en 1978, junto a Jean Carlos Simancas, así que cuando se presentó la oportunidad de Sangre Azul, Pierina estaba más que lista para asumir la notoria figuración que vendría después, no solo con esta serie sino con su éxito posterior, Estefanía.

La dulzura de Carmen Julia Álvarez en el
personaje de María Teresa. Fuente: revista
Venezuela Farándula, año 1979.
Por su parte, José Luis venía consolidando de manera exitosa tanto su carrera interpretativa como musical, en la cual ya preparaba un prometedor lanzamiento internacional. La química entre ambos era notoria, por lo cual la imagen dulce de Carmen Julia y la gallardía de Simancas completaba perfectamente el cuadro protagónico.

El argumento de Sangre Azul puede resumirse de la siguiente manera: Mariana (Pierina España) es la hija mayor del Marqués de Granados (Hugo Pimentel) y su esposa Adelaida (Agustina Martín). Junto a sus hermanas Leonor (Zulay García) y María de los Ángeles (Grecia Colmenares) vive una vida despreocupada, en la cual solo busca divertirse y coquetear con sus posibles pretendientes, sin percatarse de los agitados hechos que se desarrollan a su alrededor. Esta actitud frívola y su interés en captar la admiración de quienes la rodean no era bien vista por la sociedad de la época, atenta a los acontecimientos que anuncian el posible inicio de una guerra civil liderada por sectores liberales que desean acabar con la oligarquía imperante y sus privilegios.

Carmen Julia y Jean Carlos Simancas.
Fuente: diario El Nacional.
Entre los muchos pretendientes de Mariana se encuentra Álvaro (Jean Carlos
Simancas), con quien le gustaría casarse, para desgracia de su hermana María de Los Ángeles, quien está enamorada de él. También está José Antonio (José Luis Rodríguez), un joven militar quien a los desplantes y a la altivez de Mariana respondía con iguales desprecios y salidas airadas. Es precisamente esta actitud de aparente rechazo lo que hace que ella se enamore de él, aunque al principio no lo acepte, por su capricho con Álvaro. A pesar del interés mutuo, José Antonio se casa con María Teresa (Carmen Julia Álvarez), una joven sencilla y frágil, profundamente enamorada de él. Al iniciarse la rebelión civil, Mariana debe enfrentar la tragedia de la muerte de su madre y la ruina de la hacienda de su padre, lo cual la hace asumir las riendas de su familia con responsabilidad y fuerte carácter, en medio del caos imperante. A pesar de los obstáculos, el destino permite a la pareja unir sus vidas en un previsible final feliz.
José Antonio y el padre Cándido.
Fuente: Foro Recordar es vivir.
Tomás Henriquez interpretó al padre Cándido; María Teresa Acosta, a la esclava liberta Juana Bautista; Arturo Calderón encarnó al malvado Cuaima y Eduardo Cortina a un villano miembro de la nueva clase social emergente, ávido de poder económico, quien se empeña infructuosamente en que su hijo, Javier Vidal, se conecte con la oligarquía. Yajaira Orta fue la hermana de José Antonio y Linda Olivier, su madre. Pedro Durán se hizo cargo nuevamente de un rol como esclavo liberto llamado Sebastián y el estupendo actor Julio Bernal fue Juan Pablo, mestizo criado en la hacienda. Especialmente conmovedora se convirtió su escena en la muerte de Agustina Martín, quien era su madrina. Intervinieron además más de un centenar de extras.

Zulay García y María Teresa Acosta. Fuente: diario
El Nacional.
María Teresa Acosta, en una entrevista publicada en el diario El Nacional (4) no ocultó su entusiasmo por este nuevo trabajo televisivo: “Estoy fascinada con mi papel porque es muy humano, ella defiende su raza, es explosiva y una ferviente devota de San Sebastián. También cree en las yerbas, sin que por eso sea bruja”.

Por su parte, en entrevista realizada el año 2010 (5), Pierina calificaba a Sangre Azul como la telenovela que le había dejado mejor recuerdo de toda su trayectoria: “Me gustó hacer Mariana. Fue un trabajo al que se le puso cariño, para el cual Radio Caracas hizo una gran inversión, compró un anticuario completo para la realización. Los escenarios eran espectaculares, hasta las casas en estudio tenían techo, lo cual resultó una novedad".

A continuación una pequeña escena del capítulo final de la telenovela:



La novela se estrenó el 24 de abril de 1979 y fue considerada la producción más costosa realizada en esos años en la televisión venezolana. El periodista Aquilino José Mata la alababa (6) como un ejemplo a seguir: “Su elaboración en general es impecable. Por otra parte, es un precedente interesante en este tipo de espacios. Ha introducido la modalidad de presentar situaciones basadas en la verdad histórica, respetándola en todas sus formas. De los programas del género que actualmente transmiten los distintos canales es el más televisivo”.

Fuente: diario El Nacional.
Al referirse a la dirección técnica en estudio y exteriores de Bolívar, comentaba: “La fotografía de “Sangre Azul” es cinematográfica, impactante, dinámica, hermosa. Allí se muestra la influencia del cine en su realizador, uno de los más audaces e imaginativos. La escenografía, además de aparecer fielmente ajustada a la época, refleja sus diferentes ambientes, la clase social y la posición económica de sus moradores.”

Julio César Mármol, en entrevista concedida a Mata (7), enfatizaba al lenguaje utilizado en la novela: “Allí no hay nada altisonante. En las producciones históricas se ha tendido a poner a hablar a los personajes tal y como se escribía en su época. Eso no sucede solo ahora. Así ha sido siempre. En tal sentido me he preocupado en indagar cómo era el venezolano de la época, cuya expresión, como bien lo decía Francisco de Miranda, era “un bochinche”, producto de las influencias del español, el indio y el negro en el lenguaje”.

Se ha dicho que Sangre Azul no tuvo la aceptación esperada, lo cual no es cierto. Su competencia a la misma hora era Holocausto, un suceso de audiencia internacional, transmitida por Venevisión. Según revelaba Mármol, tres veces se enfrentó a esa miniserie y dos veces le había ganado en audiencia. La verdad es que la telenovela inicialmente estaba prevista para 200 capítulos y se transmitía en tres emisiones semanales a las ocho de la noche. Posteriormente, debido a los altos costos, se redujo a 46 episodios y fue presentada los miércoles a las ocho de la noche.

Pierina y Jean Carlos, triunfadores
en los premios ACE 1982.
Tres años después de su culminación, Sangre Azul fue transmitida en Estados Unidos por el canal en español WNJU 47 de Nueva Jersey, por lo que fue nominada para la 14º entrega anual de los Premios de la Asociación de Cronistas de Espectáculos (ACE), de Nueva York. El acto se llevó a cabo el 27 de marzo de 1982 en el Town Hall de Manhattan, donde la telenovela fue galardonada con premios a la mejor actriz (Pierina España), mejor coactuación masculina (Jean Carlo Simancas) y mejor programa escénico.

Lamentablemente, esta telenovela no ha sido reestrenada en la pequeña pantalla ni lanzada a la venta al público en formatos alternos como vídeos, lo cual limita a toda una nueva generación para validar sus méritos artísticos, así como para conocer parte de nuestra historia televisiva, tristemente echada al olvido.

Como bono para nuestros lectores, comparto estas sublimes imágenes de Pierina España, captadas por el lente del fotógrafo Fernando Carrizales y publicadas en la revista Venezuela Farándula en junio de 1979 como parte del plan promocional de la telenovela:



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(1) Señora Pierina, entrevista realizada por Néstor Llabanero y publicada en la revista Estampas, diario El Universal, 24 de enero de 2010.

(2) Cita con Julio César Mármol: “Sería un progreso volver al pasado con las telenovelas”. Entrevista realizada por Luis del Villar, diario Panorama, 22/03/2006, pág. 3-12

(3) Diario Panorama, 06/05/2001, página 3-12.

(4) El Nacional, 17/04/1979, página B-20.

(5) Revista Estampas, El Universal, 24 de enero de 2010.

(6) Diario El Nacional, 31/05/1979, página B-32.

(7) Ibidem.

domingo, 29 de junio de 2014

Maracaibo: de colección

Los coleccionistas encontraron un paraíso particular en Maracaibo
(Fotografía José Gregorio Marcano)
Lo primero es atravesar la gran puerta marrón que divide ambos mundos: uno exterior, caluroso y pleno de luz; el otro, al cual se accede a través de un pasillo, nos conduce al paraíso de las maravillas: la Séptima Convención de los Coleccionistas de Maracaibo.

Lo primordial, antes de ingresar, es planificar cuidadosamente cuánto estamos dispuestos a gastar. No hay que hacerlo dentro de la exposición, pues se corre el riesgo de comprar impulsivamente y derrochar nuestro capital. Coleccionar requiere invertir dinero y es mejor hacerlo de una manera racional. 


Memorabilia de una cerveza tradicional zuliana.
(Fotografía: José Gregorio Marcano)
Los mesones, dispuestos en forma de herradura en el salón Kavac del hotel Kristoff, se muestran espléndidos en su oferta de los más disímiles objetos coleccionables. Este año, 28 expositores de diferentes lugares de Venezuela exhiben llamativas piezas, tales como monedas, billetes, botellas, estampillas, tarjetas telefónicas, barajitas de beisbol, juguetes, discos de vinil, revistas y antigüedades. 

Los compradores lo conforman principalmente adultos, si bien no faltan algunos niños y jóvenes apenas iniciados en el arte de coleccionar. La estrategia base consiste en realizar un recorrido para identificar posibles objetos de interés y luego concretar la compra. No obstante, al reconocer una pieza susceptible de ser adquirida, lo mejor es tratar de negociar un precio aceptable y no esperar, pues se corre el riesgo de que otro comprador más avezado la obtenga para sí.


Objetos para todos los gustos se ofrecieron a los coleccionistas
marabinos. (Fotografía: José Gregorio Marcano)
La Convención de Coleccionistas de Maracaibo ha ido consolidándose y en cada ocasión sorprende con sus propuestas. La quinta edición, por ejemplo, estuvo dedicada temáticamente al Banco de Maracaibo en su 130 aniversario y homenajeó a José De Donato, quien fuera uno de los coleccionistas más reconocidos de la capital zuliana, creador de Numislago. El año pasado, en su sexta edición, tuvo como invitado especial al ex grande liga y jugador exaltado al Salón de la Fama Luis Aparicio, que además ofreció autógrafos. En esta oportunidad, el número de vendedores y el espacio de exposición creció significativamente, lo cual es un buen indicativo de la receptividad por parte del público.

Quienes desean adquirir objetos con ánimos de colección y no pudieron asistir a la Convención, cada tercer sábado de mes el Centro Comercial Costa Verde, ubicado en la avenida Bella Vista de Maracaibo, recibe a un pequeño grupo de vendedores que siempre (se los aseguro con total conocimiento) tienen algo que puede interesarles.

Para mayor información acerca de vendedores o del evento, pueden escribir al correo electrónico: convencionmcbo@gmail.com

Esa pasión por acumular objetos


Una vieja máquina de escribir portátil entre los
"tesoros" por descubrir. (Fotografía José G. Marcano)
Coleccionismo, según la Real Academia de la Lengua Española, es la afición a coleccionar objetos; es decir, agruparlos y organizarlos atendiendo a un interés particular. 

De esta actividad se tiene referencia desde 5.000 años antes de Cristo (A.C).  De hecho, muchos personajes famosos se destacaron también como apasionados coleccionistas. En el siglo VII A.C., el rey asirio Asurbanipal guardó copias de registros y documentos antiguos en su biblioteca real de Nínive. Tolomeo II, faraón que gobernó Egipto entre 285 y 246 A.C., fue un impulsor de las ciencias y las artes, pero además un buen acumulador de manuscritos, obras pictóricas y animales exóticos. El Duque de Florencia y Primer Gran Duque de Toscana, Cosme I de Médici, se dedicó durante el Renacimiento a reunir antigüedades y echó así los cimientos del célebre museo de Florencia. El escritor Montaigne coleccionaba la letra de sus amigos y de los personajes que admiraba, al igual que Goethe, la reina Victoria de Inglaterra, el escritor Stefan Zweig, el presidente nortamericano Franklin Roosevelt y hasta Bill Gates. Por su parte, Sigmund Freud poseía una importante colección de antigüedades de las culturas griega, romana y egipcia, mientras que Picasso y Matisse coleccionaban arte africano.


Los suplementos infantiles se han convertido en
objetos de culto. (Fotografía: José G. Marcano)
Algunos investigadores orientados hacia el campo del psicoanálisis han determinado diversas motivaciones para coleccionar, desde una vinculación con instintos sexuales de la etapa anal hasta la derivación del impulso de agresión.  Otros han relacionado el coleccionar a necesidades tempranas de apego sin cubrir, al interés por explorar y a la búsqueda de estabilidad personal. Se le ha explicado como una defensa frente a emociones negativas, como una función narcisista esencial para el mantenimiento de la autoestima e incluso se le ha conectado con el sentido de preservación, restauración, historia y continuidad. No faltan quienes lo han estudiado como inversión financiera y hasta como adicción. 

Según la revista Muy Interesante (01/06/2005), las personas que coleccionan cosas, desde metras hasta costosísimas obras de arte, se sienten impulsadas principalmente por un deseo de realización personal. Asegura esta publicación que el placer asociado a la posesión de un conjunto de cosas radica en la acumulación, por encima de la necesidad, y que cada objeto es significativo en la medida en que es rico en historia y en asociaciones imaginarias y reales. 


Una búsqueda acuciosa puedo conducir a notables descubrimientos
para un coleccionista bien formado. (Fotografía: José Marcano)
Independientemente del origen de la necesidad de acumular cosas, estimular el coleccionismo en edades tempranas se ha considerado beneficioso, tal como lo asegura la psicóloga Anna San(1), debido a que impulsa a los niños a desarrollar habilidades beneficiosas para su vida adulta. Entre esas habilidades se señalan el orden, necesario para controlar las piezas conseguidas y las que faltan; la responsabilidad, pues fomenta el cuidado de sus cosas y el control del dinero para poder pagar su colección; el respeto, ya que a partir de lo propio aprende a apreciar las pertenencias de los demás; la organización, la constancia y la memoria. 

Como coleccionista que he sido desde mi infancia, la considero una afición que brinda muchas satisfacciones, además de conocimiento. Quienes coleccionan, generalmente buscan información acerca de los objetos que atesoran y ello les brinda amplias oportunidades de crecimiento personal e intelectual. Además, el poder compartir con otras personas nuestra pasión es muy estimulante. Lo importante es no dejarse llevar por una acumulación sin control y, mucho menos, permitir que esto se convierta en una obsesión, pues puede afectar seriamente nuestras finanzas y equilibrio emocional.

(1) Portal FiranewsEl placer de coleccionar, noviembre de 2012.

Botellas, monedas y antigüedades se encuentran entre los objetos
coleccionables. (Fotografía: José Gregorio Marcano)
Los juguetes tienen gran demanda entre los adultos nostálgicos.
(Fotografía: José Gregorio Marcano)
Los vendedores pueden convertirse en buenos asesores para los
potenciales compradores. (Fotografía: José Gregorio Marcano)
Ipostel se ha convertido en un invitado permanente en la Convención
de Coleccionistas de Maracaibo. (Fotografía: José Gregorio Marcano).