miércoles, 4 de noviembre de 2015

Pilín León: belleza con carácter


Fuente: revista Venezuela Gráfica No 381.
En mayo de 1981, la jovencita Carmen Josefina León Crespo, mejor conocida como Pilín, representaba con apenas 17 años al estado Aragua en el concurso Miss Venezuela. Revisando mis archivos, me encuentro con una entrevista realizada para la revista Venezuela Gráfica (03/05/1981), en la cual el periodista apuntaba la acostumbrada batería de preguntas para hacer quedar bien a la aspirante de turno.  Sin embargo, no era esta cualquier candidata, así que al llegar a una de las interrogantes, la felina maracayera sacó sus garras para demostrar que sus aspiraciones estaban muy distantes de solo coronar su hermosa testa.

¿Cuál considera que es el papel de la mujer hoy en día?, inquirió el periodista.

Avanzar mucho hasta alcanzar todos los altos puestos en las diferentes ramas sociales. No se puede quedar en casa, sino que tiene que salir, asomó ella.

¿Y eso que está en el concurso?

Tengo una meta de hacerme una personalidad pública.

¿Es decir que quiere ser famosa?

No famosa, sino que hay problemas que pueden resolverse.

¿Tú quieres resolver problemas de tipo social siendo la ganadora de un concurso de belleza?

Sí.

Es como utópico eso ¿verdad?, le ripostó el periodista, escéptico.

No lo creo. Si la gente te conoce puedes influir de alguna manera.

¿Te consideras una mujer completa?

A los 17 años no se puede ser completo. Hay mucho que leer, mucho que viajar, mucho que aprender.

Foto oficial del Miss Mundo.
Y mucho que leer, viajar y aprender tenía esta jovencita en su futuro. Nacida en Maracay el 19 de mayo de 1963, en el concurso Miss Venezuela alcanzaría la posición de primera finalista, lo que la condujo a Londres, donde se coronó en noviembre como Miss Mundo 1981. Fue ese año cuando nuestro país alcanzó el sorpresivo récord de tener de manera simultánea a dos de sus representantes como reinas en los dos concursos internacionales de belleza más importantes.

Su regreso al país mereció un recibimiento multitudinario. Y, como nota curiosa, se comenta la anécdota de que un joven miembro del equipo de paracaidistas de las Fuerzas Militares de Venezuela, de nombre Hugo Chávez, le entregó un ramo de flores. El encuentro (si fue real) no valdría la pena de ser recordado si el tiempo no se hubiese encargado de volver a confrontarlos en diferentes circunstancias.


Luego de culminar su reinado, Pilín retomó su formación académica. Cursó estudios de Matemáticas en la Universidad Simón Bolívar, los cuales abandonó en 1984. En 1985 se casó con Teodoro Pérez, pero tal como afirmó en aquella primera entrevista como miss, no se quedó en casa.

En 1995, creó Pilín León Producciones y Eventos, C.A., cuya actividad principal orientó hacia la planificación, organización, realización y conducción de eventos especiales y promocionales para así impulsar los servicios y productos de otras empresas, tales como congresos, convenciones, lanzamientos de productos, reuniones de negocios, seminarios y fiestas corporativas. La experiencia resultó bastante exitosa, si bien su pasado como reina de belleza en ocasiones despertara suspicacias, tal como comentara a la revista Jet Set (2011): «mucha gente que me contrata en mi empresa […]duda de mí, hasta que me ve trabajar.»

En el año 2000 se aprobó en nuestro país la Ley de Reactivación de la Marina Mercante, que buscaba incrementar la flota nacional ya que ésta había caído a niveles sin precedentes. Fue así como Petróleos de Venezuela (PDVSA) inició el abanderamiento con el estandarte nacional a 13 de los 22 tanqueros que conformaban su flota. En virtud de que nuestra nación había destacado durante las últimas décadas por sus mujeres hermosas, se decidió darles nombre de algunas reinas de belleza.

Pilín León: de reina de belleza a buque petrolero.
El primero de los buques tanque rebautizado fue el Maritza Sayalero, en el marco de la celebración del ejécutese de la mencionada ley, en un acto realizado en el puerto de El Guamache, en el estado Nueva Esparta, el cual fue encabezado por el presidente Hugo Chávez Frías. En el transcurso de ese año y del siguiente, PDVSA colocó la bandera venezolana a cinco de los barcos productores que en ese entonces ondeaban bandera panameña. Estos tomaron los nombres de Susana Duijm, Bárbara Palacios y Pilín León, que junto con el Maritza Sayalero conformaron el grupo conocido como “las misses”; el quinto fue llamado Caura.

Cuatro reinas: Pilín León (Miss Mundo 1981); Ninibeth Leal
(Miss Mundo 1991); Astrid Herrera (Miss Mundo 1984) y
Susana Duijm (Miss Mundo 1955). Fuente: matius.weebly.com
En la medida en que el gobierno de Chávez comenzó a profundizar lo que se llamó el Socialismo del Siglo XXI, el clima de conflictividad en el país se incrementó exponencialmente. Para el 2002 la situación ya era bastante convulsionada. Luego de la salida temporal de Hugo Chávez durante los hechos de abril de ese año, en diciembre se produjo el Paro Cívico Nacional, en el cual estuvo involucrado personal de la industria petrolera. En esas fechas, Pilín León se encontraba lejos de las tensiones políticas, ajena al conflicto que para el momento vivía el país. Había sido escogida como jurado del Miss Mundo, que se celebraba en Londres en medio de una controversia debido al boicot que varias concursantes efectuaron como medida de protesta por la condena a muerte de Amina Lawal, la mujer nigeriana acusada de adulterio quien sería lapidada según había dictaminado un tribunal islámico de la Sharia.

Es oportuno detenerse en estos otros acontecimientos. Originalmente, el concurso estuvo pensado para efectuarse en Abuya, Nigeria, de donde provenía la Miss Mundo saliente, Agbani Darego. Sin embargo, la violencia desatada en ese país por los disturbios entre cristianos y musulmanes  —que dejaron un saldo de 215 muertos y 10 mil desplazados— hizo desestimar esa decisión, especialmente debido al conflicto en la cercana ciudad de Kaduna. Dadas estas circunstancias negativas, el certamen se trasladó a la capital inglesa.

Varias candidatas, entre quienes se encontraban Austria, Costa Rica, Dinamarca, Islandia, Mauricio, Sri Lanka y Suiza, se negaron a participar antes de que el certamen fuera cambiado de sede. Otras, como las representantes de Canadá, Panamá, España y Tahití, boicotearon durante el mismo certamen. Algunas que habían rehusado a participar, luego cambiaron de parecer. Fue el caso de la candidata noruega Kathrine Sørland, quien después de reconsiderar su decisión, se convirtió en una de las favoritas y se ubicó como tercera finalista en el cuadro final. En todo caso, la condena de Amina no hizo más que agregar nuevos elementos de perturbación al certamen.

Azra Akin, Miss Mundo 2002, junto a Miss
Colombia y Miss Perú.
Pese a los contratiempos, la gala fue celebrada en el Alexandra Palace, un palacete utilizado para exposiciones y venta de antigüedades, ubicado al norte de Londres. La candidata turca Azra Akin resultó ganadora, con las representantes de Colombia y Perú escoltándola como primera y segunda finalista, respectivamente. Goizeder Azua, miss Venezuela, a pesar de ubicarse entre las 10 semifinalistas, no logró acceder a la ronda final.

En medio de sus compromisos como jurado de este concurso tan accidentado, Pilín León recibió la llamada de un medio de comunicación venezolano, el cual le pedía opinar acerca de la decisión de Daniel Alfaro, capitán del buque tanque de PDVSA bautizado con su nombre, quien había fondeado la nave en el canal de acceso del lago de Maracaibo y con esta acción se había convertido en uno de los bastiones del llamado Paro Petrolero, al impedir la libre circulación de otras embarcaciones por tan importante ruta de navegación.

Fuente: matius.weebly.com
Como muchas reinas, Pilín pudo haber optado por una respuesta evasiva y hacer honor al viejo refrán: “Calladita te ves más bonita”. Pero ella no calló. Fue en ese instante cuando su característica discreción fue sustituida por una clara posición en contra del gobierno de Chávez y emergió como una de las relevantes figuras de opinión durante los agitados días que se sucedieron a estos hechos, aun después de que el capitán Alfaro y su tripulación fueran obligados a movilizar la nave, tras permanecer 16 días fondeado en el lago de Maracaibo.

En una entrevista publicada en el diario colombiano El Universal (01/06/2014), dijo: «Desde ahí empezó una vida ‘política pública’. Me hicieron varias propuestas en ese sentido, pero nunca he pretendido hacer carrera política».

Pilín se hizo presente el 8 de febrero de 2003 durante la marcha
a favor de la Marina Mercante en Puerto La Cruz.
Foto Jaime Martínez.

No obstante, su intervención en diversos eventos de apoyo a la oposición se hizo común. Por ejemplo, en 2003 tuve la oportunidad de oírla en una asamblea con los trabajadores despedidos de PDVSA —entre los cuales yo era uno de los afectados—, celebrada en Tamare (municipio Lagunillas del estado Zulia, una de las zonas de actividad petrolera donde se concentraba un grueso número de empleados de la industria de los hidrocarburos nacional). Acompañaba al economista Emeterio Gómez y a varios dirigentes del grupo Gente del Petróleo.

Ante el escepticismo inicial de algunos asistentes, Pilín se reveló ese día como una potente motivadora y entusiasmó al nutrido grupo de expetroleros con su intervención. Su voz cálida apeló a reforzar las convicciones cuando las circunstancias se presentaban tan adversas y a luchar por un país mejor, más justo; a mantener el compromiso para continuar trabajando por Venezuela.

De reina de belleza a nodriza del Libertador.
A pesar de todas las protestas, el gobierno de Hugo Chávez logró mantenerse en el poder, luego del referéndum efectuado en agosto de 2014. Muchos de los líderes de la protesta debieron huir del país y otros fueron paulatinamente silenciados. El buque Pilín León, una vez controlado el paro nacional, cambió de nombre y fue rebautizado como Negra Matea, la nodriza del libertador Simón Bolívar. Las otras embarcaciones corrieron igual suerte: el Susana Duijm pasó a llamarse Negra Hipólita; el Maritza Sayalero, Luisa Cáceres de Arismendi; y el Bárbara Palacios, Manuela Sáenz. El reinado de las misses en la industria petrolera había terminado.

Pilín bajó entonces su perfil. Paralelamente, la situación del país empezó a afectar negativamente a su familia. Su esposo vio mermar los contratos de construcción de su compañía. Cuando llegó la expropiación a varias contratistas del lago de Maracaibo, él y sus socios resultaron afectados, pues el Gobierno les quitó una maquinaria. Aunque pudiera pensarse que la actitud opositora a Chávez pudo influir en esta decisión, la misma exreina de belleza aclaró que ellos no se metían en política. «Han trabajado honestamente hasta cumplir los contratos con autofinanciación porque no daban los anticipos», señaló en una entrevista realizada en 2011. «Cada vez es más difícil conseguir trabajo y conservar el que se tenía. Aunque tuvieras un contrato de construcción para empresas petroleras, el Gobierno venezolano te lo quitaba sin ninguna razón». De hecho, la misma empresa de eventos que ella manejaba vio afectado también su desempeño.

Pilín León en Colombia. Fuente: El Universal.
Al agudizarse los problemas de escasez de alimentos y a producirse las largas colas en los supermercados, Pilín y su esposo decidieron emigrar con su familia hacia Colombia. Se radicaron en Barranquilla, donde ella empezó a publicar una columna semanal en el periódico El Heraldo, la cual mantuvo durante cuatro años.
«Recuerdo que cuando la cosa se estaba poniendo más difícil, mi esposo me preguntó que cuál sería mi plan B, en caso de tener que irnos», explicó la exmiss al diario El Universal del vecino país. «Tengo muchísima gente viviendo en Estados Unidos, pero mi plan B ya era Colombia. En este país siempre me he sentido querida. De modo que él montó oficina y nos arriesgamos. Llegamos a Cartagena y de aquí salimos a Barranquilla y, al mes siguiente, ya tenía la mitad de las cosas acá, pero todavía tenía el apartamento en Caracas».

Porte de reina por siempre.
Fuente: bellezavenezolana.net
Lejos de permitir que el enfrentamiento con Chávez pudiera internalizar sentimientos negativos en ella, prefirió mantener una posición combativa desde la distancia: «Yo no odio, de verdad, pero si puedo darle alguna virtud a Hugo Chávez, es su liderazgo, su carácter de líder que mueve masas, con un carisma que lo tienen los buenos y los malos. Lo tuvo Simón Bolívar, Santander, Mussolini. Esto no es una característica positiva o negativa, es una característica del líder, cosa que no tiene Nicolás Maduro. No se la reconocen sus más cercanos y mucho menos los de la oposición», dijo León en la citada entrevista del 2011.

Lo que más le indignaba del gobierno venezolano actual, aseguró, era «el descaro para hacer las cosas, para vendernos una idea fallida, el descaro con que pretenden tapar todas las agresiones a los derechos humanos que han cometido. Son absolutamente descarados».

Su apoyo a la oposición venezolana se mantuvo en el 2012, durante la fallida campaña presidencial de Henrique Capriles Radonski. En ese año fue coordinadora del Comando Venezuela en la costa atlántica colombiana.

En la entrevista realizada para el diario El Universal en 2014, la periodista Johana Corrales le preguntó directamente si había tenido que lidiar con el “estigma” de ser exreina de belleza.

En 2014, durante las protestas en nuestro país,
Pilín prestó su imagen para la campaña Misses4Peace.
-Sí, por supuesto. En las redes sociales yo a veces pongo mi opinión sobre algunos temas y lo primero que me comentan es: ¿qué vas a saber tú, reina de belleza, cabeza hueca? A lo mejor hace 30 años, no conocía mucho de la vida. Ya tengo 50, creo que algo he aprendido en este tiempo. Soy madre de tres hijos, empresaria. En 30 años son muchos los libros que han llegado a mi biblioteca y que he leído. Ya no me afecta. Antes sí me afectaba, porque uno siente que no te valoran, pero como decía cuando estaba chiquita: ‘A palabras eléctricas, oídos desconectados’. 

En su madurez, Pilín ha mantenido su fuerza de carácter. La había demostrado cuando se negó a operarse el busto durante el concurso Miss Venezuela, contradiciendo la recomendación de Osmel Sousa, a quien, sin embargo, defiende a capa y espada—«ha demostrado que sabe lo que hace"—.

Independiente en sus opiniones, no dudó en expresar su desagrado ante el formato adoptado por el Miss Venezuela para el programa Todo por la corona: «Voy a ser muy sincera, yo no soy amiga de los reality, es más, soy enemiga de los reality. No me gustan. Me dan grima los reality show. Todos, absolutamente todos. No, no, no…No soy amante de eso como solución para darle rating al Miss Venezuela, que ya tiene todo el rating del mundo» (El Universal, Venezuela, 2013).

Actualmente Pilín León continúa muy activa en las redes sociales. Posee un blog al cual tituló Crónicas de una aspirante a escritora, en el que no oculta su posición política y expresa libremente su parecer sobre diferentes tópicos. En su perfil en Twitter se describe de la siguiente manera:

Madre y ciudadana venezolana... ¡ahhh! ¡fui Miss Mundo hace siglossss! 


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