Mostrando entradas con la etiqueta María Montez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María Montez. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de junio de 2012

María Montez centenaria

En el mundo legendario del cine, donde tantas bellas mujeres han reinado, hubo una latina que emergió en los años 40 y se hizo coronar como la Reina del Tecnicolor. Nació bajo el nombre de María África Gracia Vidal, pero el mundo la conoció como María Montez, apellido que tomó prestado de la afamada bailarina del siglo XIX, Lola Montés.

María nació el 6 de junio de 1912 en la provincia de Barahona (suroeste), en República Dominicana; era la segunda hija del matrimonio conformado por el comerciante español y diplomático Isidoro Gracia García y la dominicana oriunda de Baní Regla, Teresa María Vidal. Su padre se dedicaba a la exportación de madera y a la venta de tejidos.

María, quien aprendió a hablar inglés desde muy temprana edad, fue educada en un convento católico en las Islas Canarias, de donde era oriundo su padre. Desde sus primeros años demostró un carácter rebelde que le llevó a escaparse en repetidas ocasiones de ese internado.

A los 17 años contrajo matrimonio con William G. McFeeters, un rico terrateniente irlandés y oficial del ejército británico. Un día decidió aceptar la invitación de unos duques alemanes para visitar Nueva York. Atraída por el mundo artístico, primero incursionó en el modelaje, donde fue muy cotizada; luego como actriz de la Universal. Su matrimonio acabaría prontamente.

En sus inicios, María tuvo apariciones muy breves en películas de la época; su popularidad para entonces se sustentaba más en sus declaraciones en prensa y en sus apariciones en público. Sin embargo, el surgimiento de un género de películas de corte aventurero ambientadas en parajes exóticos, especialmente orientales, y el desarrollo de las cintas a color, le permitieron encontrar un espacio en el imaginario colectivo, lo cual le valió el título de Reina del Tecnicolor.

La filmografía de la primera estrella dominicana en pisar tierras hollywoodenses está compuesta por veintiséis películas -veintiuna estadounidenses y cinco europeas-, entre las cuales se encuentran Las mil y una noches (1942), La salvaje blanca (1943), La reina de cobra (1944), Sudán (1945) y La Atlántida (1949), entre otras. También participó en la obra de teatro L'Ille Heuresse (La Isla Feliz), presentada con éxito en París.

La hermosa María, quien se habia casado en 1943 con el actor frances Jean-Pierre Aumont, padre de su hija Tina, murió el 7 de septiembre de 1951, con apenas 39 años recién cumplidos, al parecer, de un ataque al corazón mientras se bañaba.

En 2010, en ocasión del 59 aniversario de su fallecimiento, el Senado dominicano aprobó una resolución para homenajear a Montez, a la que calificó como "la más excelsa actriz cinematográfica de la República Dominicana de todos los tiempos". Un rimbombante titulo que contraría las opiniones de críticos cinematográficos de la época y actuales, a quienes siempre le ha parecido una actriz enormemente limitada.

Se le ha reconocido, eso sí, su fabulosa fotogenia y su fuerte presencia en la pantalla cinematográfica, la cual ha perdurado en el tiempo, asociada a sus papeles exóticos. El crítico Terenci Moix, en su libro Mis inmortales del cine, Hollywood años 40 (Editorial Planeta, 1996), afirma que "no fue sólo una de las mujeres más hermosas de su tiempo: además, encarnó como nadie las necesidades de evasión de un mundo en guerra y, gracias a su participación en una serie de películas inicialmente denostadas, quedó como símbolo de sueños que hoy inspiran ironía y ternura en dosis iguales."

Más ácido aún, Moix precisa que su capacidad interpretativa nunca fue puesta en duda: "se supo desde un principio que no era actriz sino sultana. Cierto que, al no ser lo primero, quedó artificial en lo segundo; pero tampoco sus películas eran otra cosa que un pintoresco cortejo de galanes y doncellas yanquis bronceados para parecer árabes, polinesios, egipcios o sudaneses". Y en ese escenario de falsedad absoluta, a decir de Moix, sólo se exigía a María Montez que fuese lo que se esperaba de ella: María Montez. "Fue una señorita Hyde que no consiguió trasladar sus desdoblamientos a la pantalla, ya que si intentaba parecer expresiva el resultado era todavía peor", expresó el escritor.

Supuestamente, María dijo alguna vez: "Siempre debes actuar como si fueses la más bella y deseable mujer en el mundo. Debes exigir ser tratada como una reina, y no debes dejar que ningún director te intimide porque el público tiene la última palabra". El tiempo le dio la razón, pues a pesar de las críticas,  María continúa viva en la memoria de una gran legión de fanáticos que hoy celebran el centenario de su nacimiento.

República Dominicana le rinde homenaje

Según reseña la agencia noticiosa EFE, el gobierno de la República Dominicana celebra con un amplio catálogo de actividades culturales el centenario del nacimiento de esta diva, que va desde muestras de cine y exhibiciones fotográficas hasta conferencias y conciertos, así como la inauguración de una plaza con su nombre en su natal Barahona, a 200 kilómetros al suroeste de Santo Domingo.

La celebración incluye la presentación del 1 al 9 de junio del montaje teatral María Montez, la Reina del Tecnicolor, con la actriz dominicana residente en EE.UU., Dalia Davi, que se presentará en el Teatro Nacional de Santo Domingo y en el Gran Teatro del Cibao, en la norteña provincia de Santiago. Como dato interesante, Davi, durante su estadía en Barahona, sintió la curiosidad de preguntar a los ciudadanos sobre si conocían o no a esta famosa actriz, y sus respuestas la decepcionaron. “Da pena que en el mismo Barahona la juventud no sabe quién es María Montez; viajé allí y pregunté y nadie me supo decir quien era ella, grabé eso y lo voy a mostrar en el show, para que las personas comiencen a entrar en conciencia”.

En materia de moda, un grupo de diseñadores locales y extranjeros rendirán tributo a la actriz el día de su natalicio con una exposición de moda en la Galería Nacional del Palacio de Bellas Artes en la capital del país caribeño que lleva como nombre Ayer y Hoy María Montez. Allí, creadores buscan enlazar los conceptos de moda, cine y arte para homenajear a la también bautizada como Sirena del Atlántico. Según la nota de EFE, este evento forma parte del Caribbean Fashion Week-RD 2012 , cuya directora general, Tita Hasbún, dijo en la presentación del evento que "no solo rinde tributo a la más grande diva criolla e ícono del séptimo arte de Hollywood", sino que pretende revalorizar a Montez, quien "con su determinación y visión persiguió sus sueños y logró triunfar".

Además, el Instituto Postal dominicano ha emitido un sello conmemorativo en honor a la actriz, quien conquistó "el más exigente y competitivo escenario de su época", según dijo el director de esa entidad, Modesto Guzmán, durante el acto de presentación.

Todas estas actividades permitirán en parte rescatar del olvido la figura de la también conocida como El ciclón caribeño. Lo contradictorio de este homenaje, segun indica la agencia noticiosa, es que muchos de sus compatriotas apenas han escuchado su nombre, a pesar de que múltiples calles en el país llevan su nombre, así como el aeropuerto de su ciudad natal. Cosas de la fama.

martes, 31 de enero de 2012

Tres bellezas hollywoodenses

El pasado 16 de enero se cumplieron 70 años de la trágica desaparición de una de las actrices mejores dotadas para la comedia en el cine norteamericano: Carole Lombard (Jane Alice Peters, 6 de octubre de 1908).

Al momento de su fallecimiento, regresaba a California de su estado natal, donde había viajado a dar apoyo para la venta de Bonos de Guerra, cuando el avión en el que se trasladaba cayó en las afueras de Las Vegas (Nevada). Todos sus ocupantes murieron, incluyendo a Carole, su madre, su apoderado y otras 20 personas.

La actriz de 33 años había filmado el año anterior una de sus mejores y más conocidas películas, Ser o no ser (To be or not to be), bajo la dirección del extraordinario Ernst Lubistch. Estrenada un mes después de su deceso, en plena Segunda Guerra Mundial, la cinta tendría gran éxito de crítica y público, que lamentablemente no tuvo oportunidad de disfrutar.

Para la época, Carole Lombard se encontraba en uno de los mejores momentos de su carrera, en la cual destacaban títulos como La Reina de Nueva York (Nothing´s sacred, de William Wellman, 1937) y Al servicio de las damas (My man Godfrey, dirigida por Gregory La Cava en 1936), la cual le había valido una nominación al Oscar. En el momento de su desaparición, era la esposa de Clark Gable, con quien formaba una de las parejas más atractivas de Hollywood.

La noticia cayó como una bomba. El presidente Franklyn D. Roosevelt la declaró como la primera mujer que cayó en la Segunda Guerra Mundial, y recibió de manera póstuma la Medalla de la Libertad.

Lombard se destacó por sus grandes dotes para la comedia y por su belleza física, además de su particular desenfado en el hablar, según referían sus allegados. El aniversario de su inesperada muerte, siete décadas después, tal vez no despierte el interés de otras estrellas como Marilyn Monroe, quien en 2012 cumple 50 años de su muerte, pero su figura aún es recordada por los cinéfilos.

El 6 de noviembre de 2011 se cumplieron también dos décadas de la muerte de Gene Tierney, otra de las bellezas de Hollywood en la década de los 40. La actriz se había retirado del cine a principios de 1960, luego de haber pasado varias depresiones y problemas de salud.

Se le recuerda particularmente por su protagonización en Laura(1944), de Otto Preminger, cinta prácticamente de culto en la que mostraba su espléndida belleza. También fueron destacadas sus intervenciones en las películas Amanecer (Sundown, 1941), El embrujo de Shanghai (The Shanghai Gesture, 1941), El hijo de la furia (Son of the Fury, 1942), El cielo puede esperar (Heaven can wait, 1943), Que el cielo la juzgue (Leave her to heaven, 1945), Al filo de la navaja (The razor´s edge, 1946) y El fantasma y la señora Muir (The ghost and Mrs. Muir, 1947).

La tragedia empañó en varias oportunidades su vida: su hija Daria, fruto de su matrimonio con Oleg Cassini, tenía retraso mental, era sorda y ciega, resultado del contagio de rubeola que sufrió Gene de una admiradora en un acto. Divorciada de Cassini, su relación con Ali Khan fue tormentosa hasta la ruptura definitiva, lo cual le ocasionó depresiones que afectaron su carrera fílmica.

En 1960 se casó nuevamente con el magnate del petróleo, W. Howard Lee, de quien enviudó en 1981. Sus apariciones posteriores se hicieron muy esporádicas, especialmente en la televisión, donde sería invitada en los programas de Merv Griffin, Johnny Carson y Dinah Shore. Falleció de enfisema a los 70 años.

La tercera de nuestras bellezas clásicas es María Montez, Reina del Technicolor, como se le conoció en la década de los cuarenta y principios de los años 50.

Esta bella actriz de origen dominicano murió el 7 de septiembre de 1951 a los 39 años de edad, aparentemente debido a un ataque al corazón y encontrada ahogada en el baño de su residencia en Suresnes, Francia.

Como el 6 de junio se cumplirán 100 años de su nacimiento, preferimos guardar para esa fecha una semblanza de esta eterna beldad, dueña y señora de paraísos de ensoñación orientales en la pantalla grande.