Mostrando entradas con la etiqueta Jean Harlow. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jean Harlow. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de septiembre de 2013

Ellas antes de ser estrellas

Todavía no habían pulido la belleza y la elegancia que las caracterizaría años después, al convertirse en reinas absolutas de la pantalla grande. Eran naturales, despreocupadas (algunas), pasadas de peso o demasiado delgadas otras, nada voluptuosas. La frescura era su carta de presentación. Pero todo lo que las haría famosas estaba allí. ¿Lo pueden ver ustedes?

Audrey Hepburn 
(Audrey Kathleen Ruston, 1929-1993)
Bárbara Stanwyck
(Ruby Catherine Stevens, 1907-1990)
Bette Davis
(Ruth Elizabeth Davis, 1908-1989)
Brigitte Bardot
(Brigitte Anne-Marie Bardot, 1934) 
Clara Bow
(Clara Gordon Bow, 1905-1965)
Claudette Colbert
(Lily Claudette Chauchoin, 1903-1996)
Diana Dors
(Diana Fluck, 1931-1984)
Farrah Fawcett
(Mary Farrah Leni Fawcett, 1947-2009)
Grace Kelly
(Grace Patricia Kelly, 1929.1982)
Greta Garbo
(Greta Lovisa Gustaffson, 1905-1990)
Hedy Lamarr
(Hedwig Eva Maria Kiesler, 1914-2000)
Jean Harlow
(Harlean Carpenter, 1911-1937)
Joan Crawford
(Lucille Fay Le Sueur, 1904-1977)
Julia Roberts
(Julia Fiona Roberts, 1967)
Julie Andrews
(Julie Elizabeth Andrews, 1935)
Lana Turner
(Julia Jean Mildred Francis Turner1921-1995)
Lucille Ball
(Lucille Désirée Ball, 1911-1989)
Mae West
(Mary Jane West, 1893-1980)
Marilyn Monroe
(Norma Jean Mortenson, 1926-1962)
Myrna Loy
(Myrna Adele Williams, 1905-1993)
Raquel Welch
(Raquel Tejada, 1940)

Rita Hayworth
(Margarita Carmen Cansino, 1918-1987)

Fuentes:

viernes, 21 de diciembre de 2012

Feliz Navidad

¡Ah, la Navidad! Buenos deseos se acumulan por doquier, con la esperanza de que todo aquello que no fue alcanzado durante el año que recién finaliza, pueda encontrar un camino fructífero entre las hojas del almanaque próximo a iniciar.

Ha sido costumbre desde el siglo pasado que las estrellas de cine y televisión, apropiadamente ataviadas para la ocasión, se unan a estas celebraciones. Una tradición que puede seguirse desde el viejo Hollywood de la década de 1920 hasta nuestros días. Contados son los actores y actrices que no se vieron en la obligación de rendir tributo a la Navidad.

Desde Mundo de Letras, nos unimos a tan especiales invitados para desear a nuestros lectores unas felices fiestas. Por ello, nada mejor que compartir estas imágenes (muchas de ellas recabadas a través de la red) con nuestro exhorto a celebrar en familia este acontecimiento de la tradición cristiana.


La dulce noviecita de América, Mary Pickford, a la expectativa
de la llegada de Santa Claus, en la década de 1920.
La sexy extrella de los locos años 20 en Hollywood,
la chica It, Clara Bow, sucintamente vestida para la ocasión.
Louise Brooks, la inolvidable Lulú, aporta estilo y elegancia
al arbolito de Navidad a  su lado (Finales de la década de 1920).
Dolores del Río, durante su temprana permanencia en Hollywood,
preparada para el intercambio de regalos.
Joan Crawford, en su época de flapper, asume el rol de Santa
Claus en una fría Nochebuena de inicios del siglo pasado.
En la década de los 30, la rubia platino Jean Harlow abrió
las puertas de su residencia para mostrar la decoración navideña.

Como habría de esperarse, la inigualable Mae West grabó un disco
con música navideña que no podía tener otro nombre: Wild Christmas.
En la década de 1940, la naciente estrella Bette Davis posaba
de manera inusualmente angelical con decoración pascual.
Una corona de pino enmarca la extraordinaria belleza de Gene Tierney,
la inolvidable protagonista de Laura.
Ava Gardner calza las botas de Santa Claus
Rita Hayworth, lista para compartir su regalo navideño.
Jane Russell prepara los arreglos del arbolito.
Bing Crosby, Rosemary Clooney, Danny Kaye y Vera-Ellen
en un clásico cinematográfico navideño: White Christmas.
Una Shirley Temple pre-adolescente recibe sonriente
las celebraciones pascuales rodeada de Papagayos o flores de Navidad.
El duro de Hollywood, Humphrey Bogart, celebra las festividades
navideñas junto a su esposa Lauren Bacall y su hijo Stephen.
Una ligerita de ropas Mamie van Doren se prepara
para dar su mejor regalo de Nochebuena.
La eterna adolescente de Hollywood, Natalie Wood, enmarca
su belleza con brillantes flores de Navidad.
Brooke Shield, apropiadamente ataviada, se transforma
en una hermosa ayudante de Santa Claus.
De gala y sumamente elegante, Marina Baura
da la bienvenida a 1981 desde las páginas centrales
de la revista Venezuela Gráfica (Diciembre, 1980).
La extraordinaria belleza de Pierina España da la bienvenida a la Navidad.
Un póster navideño bastante sorprendente
de Marisela Buitrago, la Bomba.
(Revista Venezuela Farándula,  diciembre  de 1983)
Una ayudante de San Nicolás muy sexy.
(Revista Venezuela Farándula,  diciembre  de 1983)
El inolvidable Tío Simón brinda por unas felices Navidades
en reportaje publicado en la revista Ronda (Diciembre, 1983)
Tal como era su costumbre, una elegante Herminia Martínez
brinda por un feliz 1984. (Revista Ronda, diciembre, 1983).
La ex Miss Mundo Pilín León, acompañada por un gordito
Luis José Santander, brinda por una feliz Navidad.
(Revista Ronda, diciembre, 1983)
La Primerísima Mirla Castellanos y el Ídolo de una Generación,
Guillermo Dávila, también celebraban por los éxitos alcanzados
en los años 80. (Revista Ronda, diciembre, 1983)

lunes, 21 de febrero de 2011

Un siglo de la rubia platino




Su técnica era
la técnica del gángster:
ella portaba un pecho
como un hombre porta un arma.


Graham Greene




Cuando uno la observa en algunas de sus fotografías, nota que parecía mayor de lo que realmente era. Tal vez fuese el maquillaje recargado, o las cejas artificialmente aladas, o su actitud de “mujer que sabe” lo que le agregara años en esas imágenes a Jean Harlow, paradójicamente fallecida a la temprana edad de 26. El próximo 3 de marzo se cumplirá un siglo del nacimiento de esta diva que introdujo el arquetipo de la rubia sexy y descarada en las pantallas cinematográficas; y cuya breve vida daría alimento por décadas a los buitres de tragedias al estilo Hollywood.

Harlean Carpenter, su verdadero nombre, nació en Kansas, Missouri, en Estados Unidos de Norteamérica, en 1911. Se inició en el cine en pequeños papeles, hasta que llegó su oportunidad de la mano del magnate Howard Hughes en la cinta Ángeles del Infierno (Hell´s angels, 1930), con un parlamento memorable: vestida con un ligero traje de noche descubierto en la espalda, lo que evidenciaba la ausencia de ropa interior, ella preguntaba a su pareja: “¿Te impresionarías si me pongo algo más cómodo?” ("Would you be shocked if I put on something more comfortable?)”:



La audiencia deliró con su intervención, aunque los críticos no fueron tan benévolos. Luego fue estableciéndose en Hollywood, en cintas importantes como El enemigo público No. 1, La Jaula de Oro (traducción española de un título que le dio el sobrenombre con el cual sería conocida: Platinum Blonde o rubia platino), La Pelirroja y Mares de China.

La leyenda negra se ha afianzado en los escándalos posteriores, tales como sus varios romances con figuras conocidas como Clark Gable, el boxeador Max Baer y su prometido para el momento de su deceso, el actor William Powell. Sin embargo, el escándalo mayor lo protagonizó dos meses después de la boda su segundo esposo, el productor Paul Bern, quien fue hallado muerto en la casa de la pareja en 1932, en un oscuro suceso que los estudios Metro Goldwyn Mayer prontamente trataron de sepultar, pero que lejos de lo que podríamos suponer, no dañó la carrera de la actriz.

A Harlow la crítica cinematográfica de la época no la trató demasiado bien, aunque tardíamente se le reconoció su capacidad para la comedia. Ciertamente, Harlow era una presencia luminosa en la década de los treinta, cuando reinó encarnando a chicas “ligera de cascos”, como dirían las abuelitas: la recuerdo en una interesante galería de personajes que incluía a mujeres “duras” con corazón de oro, como en Tú eres mío y Tierra de Pasión, con un brusco Clark Gable; fría mujer de alta sociedad, en La Jaula de Oro; secretaria enamorada de su jefe, en Esposa contra secretaria; y, por supuesto, la ordinaria arribista, compañera de Wallace Beery, codeándose con los ricos en Cena a las ocho.

Harlow murió de una infección urémica el 7 de junio de 1937, cuando se encontraba filmando la película Saratoga, en pleno disfrute de su estrellato como máxima figura de la MGM. Su intempestiva muerte causó un enorme revuelo en la industria cinematográfica y dio paso a la leyenda trágica de la rubia platino, figura pionera que pronto sería sucedida por otra actriz rodeada por el drama, Marilyn Monroe. Ella, fanática conocida de la Harlow, la encarnaría en una memorable sesión fotográfica para Richard Avedon:


Un célebre diálogo
“Jean Harlow.- Estaba leyendo un libro el otro día…

Marie Dressler.- ¿Leyendo un libro…?

Jean Harlow.- Todo él trata sobre la civilización o algo así..., ¿sabes que el tipo decía que la máquina está en camino de ocupar el puesto de cada profesión?

Marie Dressler.- Oh, querida, esto es algo de lo que tú nunca tendrás que preocuparte”.

(Cena a las ocho, George Cukor, 1933)


Para quienes quieran conocer más acerca de ella, les recomiendo:

The official site of Jean Harlow

Días de cine. Mis inmortales del cine: Jean Harlow.

Una corta semblanza de esta bella actriz en El Criticón

Y nada mejor que esta reseña de TCM para recordarla en su centenario: