domingo, 14 de febrero de 2016

A 15 años de su partida: Mariano, Amelia y Miguel

El inicio del siglo XXI trajo duelo al mundo del espectáculo venezolano. 2001 fue el año cuando importantes figuras del cine, el teatro, la radio y la televisión venezolanas partieron del mundo terrenal, aunque varios de ellos se encontraban retirados de las luces y las cámaras desde hacía algún tiempo.

Mariano Álvarez, todo un señor actor.
Fuente: luisjose.ru
El primero en despedirse fue el actor Mariano Álvarez, quien el viernes 19 de enero de ese año, en horas de la mañana, perdía la batalla contra la esclerosis lateral miotrófica, una enfermedad degenerativa que le costó la vida cuando apenas contaba 48 años. Oriundo de Barquisimeto, estado Lara, donde nació el 22 de julio de 1952, su formación profesional tuvo lugar en la East 15 Acting School (Essex, Gran Bretaña).

Alabado por su capacidad actoral, Álvarez interpretó una variopinta galería de personajes en cine, teatro y televisión, entre ellos al doctor José Gregorio Hernández en la miniserie El Siervo de Dios (1990), así como al libertador Simón Bolívar en varias ocasiones —incluyendo la serie realizada por Betty Kaplán en 1983 para VTV y la película Manuela Sáenz (2000), de Diego Rísquez—.

En sus inicios en la televisión. Fuente:
luisjose.ru
Intervino en las telenovelas La Encantada (1988), Inés Duarte, secretaria (1991), Amor sin fronteras (1992) y Por estas calles (1993-94), aunque su rol de Nicolás Feo, el villano que encarnara en Paraíso (1989) fue el que le ganó el favor de la crítica y del público.

En una entrevista realizada por Marcos Salas en 1990, justamente cuando el éxito de Paraíso le brindaba amplio reconocimiento, Mariano Álvarez confesó: «La telenovela es un género que no me gusta, no puedo seguirle la línea, ya que resultan demasiado largas y generalmente los finales son previsibles. Por eso no me llaman la atención».  Sin embargo, al referirse a Nicolás Feo, reconoció que era «un rol extraordinario y sumamente rico en posibilidades. Está muy bien escrito. En TV he visto pocos malos como él. Es loco y manipulador y, por supuesto, inteligentísimo. Además es sumamente culto: conoce la obra de los griegos, habla como cuatro idiomas».

Como el Siervo de Dios.
Fuente: luisjose.ru
Con una sólida formación teatral —actuó en montajes muy recordados como Humboldt y Bompland, taxidermistas; La Revolución; La máquina Hamlet; Lo que el mayordomo vio; Cartas de Amor y El Espíritu Burlón—, consideraba que vistas superficialmente, las técnicas actorales de este medio y la televisión eran diferentes, «…pero no pasan de ser sólo eso: diferencias superficiales, de técnica. Sin embargo, si buscamos las pretendidas diferencias en un tono más profundo, escarbando en el plano actoral, vemos que desaparecen. Lo más importante es la vulnerabilidad, el carisma y la sinceridad con que tú asumas tu personaje. Aunque la técnica no sea la misma, la esencia actoral permanece invariable.»

En su rol de José Manuel Valladares, en Mujer
Secreta
. Fuente: luisjose.ru
En 1999, Mariano debió abandonar su participación en el drama Mujer secreta, donde interpretaba al villano José Manuel Valladares, debido al avance de su enfermedad. Desde entonces no se le volvió a ver en pantalla hasta conocerse la lamentable noticia de su deceso. En mayo de 2015, el programa Detrás de las cámaras, conducido por Luis Olavarrieta en Televen, le brindó un homenaje muy merecido, que vale la pena ver:


Amelia Román, actriz pionera de radio y TV.
Fuente: http://venezuelamiamor.maxbb.ru/
A finales del mes de febrero de 2001, una de las grandes actrices de nuestro país fallecía en Miami. Amelia Román, pionera en las producciones dramáticas de radio y televisión, se encontraba retirada de la pequeña pantalla desde los años 80.

Nacida el 4 de octubre de 1931 en la caraqueñísima parroquia de Santa Rosalía, Rosa Amelia Rodríguez (su verdadero nombre) inició su formación artística en el Taller de Arte Dramático del Ateneo de Caracas, bajo la tutela de Horacio Peterson. Oscar Cedeño, quien para la época era un ejecutivo de RCTV, la vio realizando un ejercicio de actuación y la invitó de inmediato a hacer una prueba en el canal.


Con Jorge Félix formaría una pareja memorable.
Fuente: venevision.net.
En la televisión trabajó para diversas televisoras. Consolidó parejas memorables en producciones dramáticas junto a los más cotizados galanes de la época, entre ellos el cubano Jorge Félix. De la larga lista de novelas y teleteatros en los cuales participó desde la década de los 60 se encuentran Pecado Capital, Daniela, El velo pintado, La rival, Marianela, Anna Karenina y El amor es una cosa esplendorosa (versión del clásico cinematográfico presentado en el espacio Gran Viernes, en el cual actuó junto a su marido José Bardina). Por su parte, en el medio radial fueron muy populares las radionovelas que estelarizó, entre ellas Juan Centella, transmitida a través de radio Continente.

Durante uno de los ensayos para su rol
de la Waica en La Mujer Prohibida.

Sin embargo, a pesar de su extensa trayectoria, quizá su papel más recordado sea el de la Waika, en La Mujer Prohibida (1973), junto a Ada Riera y Martín Lantigua. Aunque apenas era un niño, todavía la recuerdo en medio de aquella selva fingida con trozos de ramas de mango y cartón piedra, dibujada en la pantalla en tenebroso blanco y negro mientras renegaba de Virginia Galbán (Riera) y acariciaba una serpiente verdadera.

Según Carlos Roa, en su página web adariera.latinowebs.com, las maquilladoras del canal contaban del entusiasmo de Amelia al llegar a cada grabación y de las dobles pestañas postizas que utilizaba para caracterizarse como la apasionada indígena que utilizaba sus conocimientos de hechicería para atormentar a la inocente Virginia, quien le había quitado el amor de Marcos Villena (Lantigua).

Amelia y Marina Baura, año 1966.
Crédito: Joseph Fabry, Getty Images.
Para entonces ya se había casado con uno de los galanes más apetecidos de Venevisión, José Bardina, con quien formó un hogar de más de 30 años, del cual nació el último de sus hijos, José Alberto Bardina. Eran sus terceras nupcias, la segunda de ellas con el también reconocido actor Orángel Delfín durante la década de los 60. Tenía además otros cuatro hijos de su primer matrimonio.

Versátil como era, no restringió su labor profesional a la actuación: se desempeñó durante siete años como gerente de Relaciones Públicas en Venevisión y en los 80 volvió a aparecer ante las cámaras, en el rol de conductora del programa Doctora Confidencias. Luego se retiró de la vida artística para dedicarse a su hogar en Miami, donde se trasladó junto a Bardina, quien también abandonó la actuación para emprender proyectos empresariales propios.

En El amor es una cosa esplendorosa formó pareja
con su marido en la vida real, José Bardina. Fuente:
http://venezuelamiamor.maxbb.ru/
La actriz Ivonne Attas recordó, en una semblanza escrita sobre José Bardina (Portal Gente del Siglo XXI, Gentiuno, 10/02/2010), cómo mientras se hospedaba en su casa durante una visita a Caracas a principios de los 90, precisamente para realizarse un chequeo médico, Amelia Román tuvo los primeros síntomas de un infarto. La emergencia la obligó a llamar a todos sus familiares y trasladarla al Urológico de San Román, donde permaneció en Terapia Intensiva durante tres meses.

José y Amelia, una pareja más allá de la pantalla.
Fuente: Recordar es vivir. Las telenovelas del ayer
Según Attas, Bardina se sentía agobiado, pues los médicos le dijeron que ella no viviría más de ese tiempo. Había perdido algunas facultades: su memoria no era la de antes, su caminar y su impulso vital fueron disminuyendo. Así, «aquella bellísima mujer con una personalidad arrolladora, se convirtió en la hija de José por los cuidados que ameritaba.  De vuelta a Miami, Amelia duró 10 años más. Pasaba largas horas sentada viendo TV o con la mirada perdida esperando que José le preparara su comida, arreglara la casa y hasta la peinara y pintara el pelo.»

Para Ivonne Attas, esos años significaron para Bardina «alejarse de la vida laboral, ya que no podía dejar a Amelia sola en la casa, lo cual debilitó mucho sus finanzas. Recuerdo la última vez que vi a mi amiga en Miami, cuando con enormes sacrificios, se vistió elegantemente y con el pelo pintado de rojo por José, fue a mi segundo matrimonio que se realizó en esa ciudad.  Fue nuestra despedida. Ocho meses después, era carnaval y yo estaba en Río Chico cuando me sorprendió por el celular una llamada de José quien me anunció llorando que Amelia había muerto». Era el 26 de febrero de 2001 y la actriz contaba con 69 años.

Un galán emergente de los 80. Fuente:
http://venezuelamiamor.maxbb.ru/
En el mes de abril, la noticia del deceso de Miguel Alcántara corrió como pólvora. Una llamada de los vecinos del sector Valle Arriba, en el Kilómetro 7 de El Junquito, alertó a los bomberos de la Alcaldía Mayor acerca de la fetidez que emanaba de la casa número uno, donde habitaba este actor. Cuando irrumpieron en la vivienda, en una de las habitaciones hallaron el cuerpo de Alcántara en avanzado estado de descomposición.

Según una nota de prensa publicada el 4 de abril de ese año, funcionarios de la Comisaría del Oeste de la Policía Técnica Judicial (PTJ) acudieron al lugar y solicitaron la presencia de los médicos forenses para determinar la naturaleza y causa del deceso. Posteriormente informaron que la data de la muerte se estimaba en aproximadamente cinco días, es decir, el 31 de marzo; y presuntamente se debía a causas naturales, ya que el cuerpo no presentó signos de violencia. Alcántara tenía un año residenciado en el lugar, bajo la modalidad de alquiler.

Miguel logró un corto estrellato gracias a su
carisma. Fuente: latinoparaiso.ru
A finales de los 80 y principios de los 90, Miguel se convirtió en uno de los galanes emergentes que consolidó un breve estrellato. Su verdadero nombre era José Miguel Mohammad Rodríguez y había nacido el 2 de noviembre de 1956. Sus inicios en el mundo artístico los hizo como bailarín. Luego se desempeñó como apuntador y finalmente se le presentó la oportunidad como actor en 1975, en la telenovela Angélica. En la búsqueda por desarrollarse de manera integral, incursionó en diversos campos del mundo del espectáculo: teatro, radio, televisión, cine, danza contemporánea y hasta el canto. De hecho, enseñó danza durante cinco años, sobre todo afrojazz.

Miguel y Catherine Fullop. Fuente:
telenovelas-venezuela.blogspot.com
Sus primeros roles de peso los interpretó en dramáticos como Luisana mía (1981) y La dama de rosa (1986). Ese año logró la ansiada oportunidad de protagonizar una telenovela; se trataba de Mi amada Beatriz, junto a Catherine Fullop, con quien mantendría excelentes relaciones personales y profesionales. Luego fue coprotagonista, otra vez al lado de la Fullop, en La muchacha del circo (1988), una de las muchas versiones del clásico de Delia Fiallo, Peregrina.

Fuente: seriesnow.com
Tuvo personajes destacados en Alma mía (1988), Alondra (1989), Carmen querida (1990), La mujer prohibida (1991), Mundo de fieras (1991), Como tú ninguna (1994) y Morena clara (1995).  Su último trabajo en teatro fue en la obra Todo lo que tengo es tuyo. En televisión participó en la serie juvenil de RCTV Hoy te vi (1998) y en lo que sería su última telenovela Hechizo de amor (2000), producción dramática de Venevisión donde interpretó al “padre” de Emma Rabbe y “esposo” de Mayra Alejandra. Luego se retiró de la actuación y de la vida pública, aparentemente aquejado por una enfermedad incurable, hasta que se conoció su sorpresivo deceso. Sobre las circunstancias que rodearon este hecho circularon rumores e informaciones de los cuales no interesa hacernos eco, pues solo contribuyen a alimentar el morbo vinculado a su muerte.

Miguel entrevistado por Margarita Álamo.
Fuente: revista Teleindiscreta, 1990.
En una entrevista para la periodista Margarita Álamo (revista Teleindiscreta, 1990) afirmó: «He tenido que luchar mucho, lo cual no me asusta, ya que soy un luchador nato. Personal y profesionalmente, me siento un hombre feliz. Cada día le doy gracias a Dios por estar donde debo y donde quiero estar.»

Se confesó un apasionado de la música y de la lectura, aunque también se autocalificó como un hombre muy drástico: «Por ejemplo, cuando me faltan el respeto soy muy radical, en lugar de ser algo más condescendiente. Yo a veces puedo ser indolente y hasta cruel…Bien sabe Dios que estoy luchando contra esta inclinación mía, con frecuencia se me sale lo que tengo de escorpión. En el lado bueno de la balanza, sin pecar de vanidad, soy un hombre generoso.»

Miguel dejó un hijo, Alex, quien para el momento tenía 26 años. Fuentes cercanas al actor confirmaron que sus antiguos compañeros de trabajo, entre ellos Caridad Canelón, Elba Escobar y Carmen Julia Álvarez, apoyaron a sus familiares en todo lo relacionado con sus actos funerarios.

Otras destacadas figuras públicas llegarían a su destino final en este fatídico año: la reconocida actriz de cine y televisión América Barrios; la celebrada comediante Leida Torrealba; el luchador y actor Mario Brito, mejor conocido como Lotario; al igual que los primeros actores de teatro, cine, radio y televisión Rafael Briceño y Orángel Delfín. De ellos estaremos hablando en próximas entregas de este recuento.

martes, 9 de febrero de 2016

El último vuelo de La Alondra Olga Castillo

La Alondra, Olga Castillo. Fuente: Televisión y Cine
en retrospectiva
, grupo de Facebook.
Pese a su categoría de pionera y primera actriz de la radio y la televisión venezolanas, el fallecimiento de Olga Castillo no trascendió más allá de unos tuits de excolegas y breves comentarios en las redes sociales. La prensa nacional obvió totalmente su deceso, en una actitud lamentable que ha mantenido durante los últimos años hacia los artistas que marcaron pauta en el espectáculo local.

Para los despistados y las nuevas generaciones, tal vez el nombre de Olga Castillo les sea totalmente desconocido, pero ella desarrolló de manera admirable una carrera artística de más de 50 años que merece ser recordada.

Caraqueña, nacida el 18 de enero de 1921, Olga Margarita Castillo se inició como cantante en espacios radiales y presentaciones en vivo. Gracias a la dulzura de su voz, irrumpió con éxito en programas musicales durante la década de los 40, bajo el apodo de La Alondra. En 1947, ya su nombre era conocido y se presentaba en el programa Desfile Chesterfield, desde el Nuevo Circo de Caracas, junto al charro mejicano Jorge Negrete, quien se encontraba en el esplendor de su carrera artística.

Entre 1947 y 1948, Olga Castillo participó en importantes espacios que le permitieron una interesante proyección radial, entre ellos El Torneo del Saber, programa de variedades conducido por Raúl Sanz Machado. En él, además del concurso de conocimientos, intervenían cantantes extranjeros como Leo Marini, Pedro Infante y Los Panchos, así como nacientes estrellas nacionales como María Teresa Acosta, Graciela Naranjo, Magdalena Sánchez y la propia OIga.

Su impacto en las audiencias fue notable. Así lo ratificó Guillermo Sánchez García, en la sección de espectáculos del diario Panorama (Mundo Artístico, junio de 1973), quien al rememorar su interpretación del tango Qué es lo que puedo esperar, señaló: “quizá Olga ni lo recuerde, pero a nosotros, por la buena interpretación que ella hacía, se nos quedó en la mente”.

Milagros del Valle, Luis López Puentes, Arquímedes
Rivero y Olga Castillo (de espaldas) durante la grabación
de una radionovela en Radio Tropical. Fuente: Hombres
de radio
, libro de María Angélica Olivero.
Su campo de acción no lo limitó al aspecto musical. Con el creciente repunte de las radionovelas, Olga incursionó en el género y se convirtió en protagonista de la primera versión de El derecho de nacer, original del cubano Félix B. Caignet, transmitida en Venezuela. La primera emisión de esta historia se llevó a cabo el 1 de abril de 1948 en la isla caribeña, con una duración de 314 episodios de veinte minutos y un éxito total.

En 1949, este drama llegó a los radioescuchas venezolanos. La adaptación fue adelantada por Radio Continente, en horario de 6:30 de la tarde, con un elenco integrado por Luis Salazar, en el rol estelar de Albertico Limonta. Olga Castillo interpretaba a María Elena del Junco, su madre; América Barrios personificaba a Isabel Cristina del Castillo; Rosita Flores era la recordada María “Mamá” Dolores Limonta; Pedro Zarlengo fue Alfredo Martínez; Rafael Guinand encarnó al inflexible padre de María Elena del Junco, don Rafael del Junco, aunque luego el papel sería asumido por el actor Andrés Olías; y Lolita Lázaro representó a Doña Clemencia, la madre de María Elena.

La historia causó sensación y paralizaba la ciudad en horas vespertinas. Durante su transmisión entre 1949 y 1950, marcó un récord de sintonía que sería difícilmente superado por radionovelas futuras. Se estableció así el reinado del drama cubano, importado a nuestro país, y que luego cobraría ramificaciones en las telenovelas.

Olga durante una emisión radial. Fuente: Hombres
de radio
, libro de María Angélica Olivero.
Ya para 1957, Radio Rumbos tenía en el aire un bloque de más de 30 radionovelas diarias, producido por Arquímedes Rivero. Con su voz de dulces matices, Olga pasó a engrosar el grupo de destacadas actrices de este medio, entre las que se encontraban las hermanas Antillano, Carmen y Margot; la recientemente fallecida Cecilia Martínez; Carmencita Serrano; Conchita Ascanio; Angelina de Witske; Gladys Hernández; René de Pallás; las hermanas Guinand, Josefina y Ana; María Teresa Acosta; Lolita Álvarez; Mahuampi Acosta; Rosita Vásquez; Milagros del Valle; Hilda Vera; Hilda Moreno; Eva Blanco y Eva Moreno, entre otras.

Amador Bendayán con las actrices Patricia Morán, Yolanda Méndez,
Olga Castillo, Sara García, Pilar Sen, Sonia Furió y el actor Jesús Maella,
en Mi Maestro. Créditos: Armando Moreno / UN Archivo Fotográfico
Su éxito en el mundo radial lo trasladó al naciente medio televisivo. En la década del 60 participó en series como La Fracasada (1961), Días de ira (1965) y Mi maestro (1968), con reconocidos actores como Amador Bendayán, Sara García, Sonia Furió y Yolanda Méndez.

En los 70 actuó en recordadas telenovelas, tales como Mi hermana gemela, Mariana de la noche y La señorita Elena (todas de 1975), donde era Regina, la madre del Juez interpretado por José Luis Rodríguez y causante de que Elena fuese recluida en la cárcel, porque la acusó de la muerte del hijo (Alejandro Mata), a pesar de que este en su lecho de muerte le había revelado la verdad.
En la fallida Laura y Virginia (1977) le correspondió el rol de Isabel y en La Zulianita (1977), el papel de Morocota.

En el video se pueden apreciar varias producciones de esa década, entre ellas una escena de La Zulianita, con Lupita Ferrer, Enrique Alzugaray y Olga Castillo:


Uno de sus personajes más recordados fue el de Generosa, la buena aunque metiche vecina en la telenovela Emilia (1979-1980), al cual seguirían roles secundarios con cada vez con menos peso en las tramas: Ligia Sandoval (1981), Querida mamá (1982), La heredera (1982), Mundo de fieras (1991) y Dulce enemiga (1995).

Fuente: revista Venezuela Farándula.
A pesar de que gozaba de gran aprecio en el mundo televisivo, Olga debió pasar algunos tragos amargos, como el acontecido en 1973,  cuando ignorando su respetable recorrido, los productores de CVTV le ofrecieron un papel de sirvienta, casi de extra, sin lucimiento alguno, en la telenovela Gabriela, protagonizada por Pierina España. Como la gran profesional que era, sin armar escándalos publicitarios ni denigrar de los directivos ni de sus compañeros, la actriz se presentó al Departamento de Producción, conversó con la persona encargada y declinó el papel que le habían otorgado.

Otro episodio desagradable ocurrió en la década de los ochenta. En 1981, Olga Castillo celebró 50 años de trayectoria profesional y recibió un emotivo homenaje en Sábado Sensacional, con Amador Bendayán. Allí recordó su época como cantante y con el entusiasmo de una debutante interpretó hermosas canciones ante un público nuevo. Sin embargo, al año siguiente, con el estupor que le causó el que la telenovela Lo que no se perdona fuese sacada del aire por disposiciones del Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC), ofreció indignada unas fuertes declaraciones a la periodista Corina Yépez (Diario Panorama, 23/07/1982, p.3).

Fuente: Telenovelawiki.com
En esa producción encarnaba por primera vez un rol de villana: Constanza, madre de Henry Salvat, Alba Roversi y Corina Azopardo, aunque al final su personaje se volvía buena. Sin embargo, el MTC consideró que las escenas de este dramático eran “truculentas y deforman la personalidad de los niños y adolescentes”.

Para Castillo, totalmente identificada con el canal de la Colina, la medida tenía su origen en una campaña contra Venevisión: “¿Por qué si teníamos tiempo sin sacar una telenovela a esa hora, justo ahora cuando lo hacemos se toma esa absurda decisión?”, se preguntaba. “Lo que no se perdona es una novela suave, escrita por Ana Mercedes Escámez con mucho cariño. No estoy de acuerdo con la medida. No hay ninguna truculencia en las escenas. Se trata, simplemente, (de) que no nos quieren y no importa arremeter contra el talento vivo, el esfuerzo. Lo malo de todo eso es que se hizo una campaña muy negativa contra nosotros”, aunque no aclaraba de parte de quién.

Durante la entrevista, la periodista Yépez calificaba a Olga como espontánea y sincera, con una personalidad muy cristalina: “No oculta nada porque su naturalidad no le permite actuar en la vida real. Además, se confiesa muy rencorosa y ese rencor parece haber florecido contra quienes ordenaron la suspensión de la novela en la que actualmente trabaja”. Olga le confesaba a la periodista que se consideraba a sí misma de personalidad “silvestre” y con carácter infantil.

Para Castillo, “el trabajo se respeta”. Por eso, aceptaba aunque no compartía el que les exigieran cambiar los diálogos, pero nunca aceptaría tener que cortar una novela porque sí. El caso expuesto le permitió hacer
una reflexión sobre su propia carrera:

Fuente: diario Panorama
“Se dice que hacemos cosas malas. Después de cincuenta años, que se puede hablar y escribir fácil, pero que hay que vivirlos, estoy orgullosa de lo que he hecho. Si no, no lo hubiera hecho nunca, me avergonzaría. Además, el dinero que he ganado trabajando lo he empleado en algo muy bello, que es mi hogar.

De este hogar, han nacido y crecido niños y jóvenes muy lindos y sanos, que se han hecho profesionales y son personas muy normales, y han vivido viendo novelas en televisión sin que ello les haya afectado su personalidad. Lo que daña no es la televisión sino el ejemplo que se les dé a los niños y adolescentes en la vida real”.

Olga estuvo casada con el reconocido actor y director teatral Horacio Zaro, con quien procreó a su único hijo, Ernesto Horacio Zaro Castillo. Su último trabajo en Venevisión fue en la telenovela Sol de Tentación (1996), con Natalia Streignard y Miguel de León. Luego, las ofertas de trabajo en el canal de la Colina cesaron por completo y, más tarde, la actriz enviudó.

A pesar de que aún vivían su hijo y otros parientes, en el año 2001 decidió que no quería ser una carga para ningún familiar y ella misma se buscó un hogar de ancianos en Caraballeda, estado Vargas, donde pasar sus últimos días.

Alejada totalmente del ojo público, muchos la daban por muerta. Según comentarios recogidos en las redes sociales, se mostraba renuente a recibir a sus antiguos compañeros de televisión y solo permitía las visitas de sus familiares. Aunque nonagenaria, fuentes cercanas manifestaron que en sus últimos años gozó de buena salud y lucidez mental. Lamentablemente, el pasado 7 de febrero de 2016, la actriz falleció a los 95 años, dejando tras de sí gratos recuerdos de sus interpretaciones en las producciones dramáticas radiales y televisivas.

El velatorio se efectuó el martes 9 de febrero en la Capilla Funeraria Monumental en el Cementerio del Este y su sepelio se llevó a cabo el mismo día a las 11:30 de la mañana.

Fuentes consultadas:

Benítez, Lunaidy (1983). La radionovela venezolana: tres momentos y ¿una muerte anunciada? Revista Sic, Caracas.

Flores, Robert. (2009).La radionovela caraqueña del siglo XXI. Trabajo Especial de Grado presentado en la Escuela de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela, para optar al título de Licenciado en Comunicación Social. Documento pdf.

Romero López, Elba (2014). Historia de la radio en Venezuela (II). Portal: Rescata y bórralo. Publicado el 13 de febrero de 2014, en la dirección electrónica http://rescatayborralo.blogspot.com/2014/02/historia-de-la-radio-ii-radio-caracas.html

Olivero, María Angélica (1986). Hombres de radio. Primera edición, Ediciones Librería Destino, Caracas.




miércoles, 4 de noviembre de 2015

Pilín León: belleza con carácter


Fuente: revista Venezuela Gráfica No 381.
En mayo de 1981, la jovencita Carmen Josefina León Crespo, mejor conocida como Pilín, representaba con apenas 17 años al estado Aragua en el concurso Miss Venezuela. Revisando mis archivos, me encuentro con una entrevista realizada para la revista Venezuela Gráfica (03/05/1981), en la cual el periodista apuntaba la acostumbrada batería de preguntas para hacer quedar bien a la aspirante de turno.  Sin embargo, no era esta cualquier candidata, así que al llegar a una de las interrogantes, la felina maracayera sacó sus garras para demostrar que sus aspiraciones estaban muy distantes de solo coronar su hermosa testa.

¿Cuál considera que es el papel de la mujer hoy en día?, inquirió el periodista.

Avanzar mucho hasta alcanzar todos los altos puestos en las diferentes ramas sociales. No se puede quedar en casa, sino que tiene que salir, asomó ella.

¿Y eso que está en el concurso?

Tengo una meta de hacerme una personalidad pública.

¿Es decir que quiere ser famosa?

No famosa, sino que hay problemas que pueden resolverse.

¿Tú quieres resolver problemas de tipo social siendo la ganadora de un concurso de belleza?

Sí.

Es como utópico eso ¿verdad?, le ripostó el periodista, escéptico.

No lo creo. Si la gente te conoce puedes influir de alguna manera.

¿Te consideras una mujer completa?

A los 17 años no se puede ser completo. Hay mucho que leer, mucho que viajar, mucho que aprender.

Foto oficial del Miss Mundo.
Y mucho que leer, viajar y aprender tenía esta jovencita en su futuro. Nacida en Maracay el 19 de mayo de 1963, en el concurso Miss Venezuela alcanzaría la posición de primera finalista, lo que la condujo a Londres, donde se coronó en noviembre como Miss Mundo 1981. Fue ese año cuando nuestro país alcanzó el sorpresivo récord de tener de manera simultánea a dos de sus representantes como reinas en los dos concursos internacionales de belleza más importantes.

Su regreso al país mereció un recibimiento multitudinario. Y, como nota curiosa, se comenta la anécdota de que un joven miembro del equipo de paracaidistas de las Fuerzas Militares de Venezuela, de nombre Hugo Chávez, le entregó un ramo de flores. El encuentro (si fue real) no valdría la pena de ser recordado si el tiempo no se hubiese encargado de volver a confrontarlos en diferentes circunstancias.


Luego de culminar su reinado, Pilín retomó su formación académica. Cursó estudios de Matemáticas en la Universidad Simón Bolívar, los cuales abandonó en 1984. En 1985 se casó con Teodoro Pérez, pero tal como afirmó en aquella primera entrevista como miss, no se quedó en casa.

En 1995, creó Pilín León Producciones y Eventos, C.A., cuya actividad principal orientó hacia la planificación, organización, realización y conducción de eventos especiales y promocionales para así impulsar los servicios y productos de otras empresas, tales como congresos, convenciones, lanzamientos de productos, reuniones de negocios, seminarios y fiestas corporativas. La experiencia resultó bastante exitosa, si bien su pasado como reina de belleza en ocasiones despertara suspicacias, tal como comentara a la revista Jet Set (2011): «mucha gente que me contrata en mi empresa […]duda de mí, hasta que me ve trabajar.»

En el año 2000 se aprobó en nuestro país la Ley de Reactivación de la Marina Mercante, que buscaba incrementar la flota nacional ya que ésta había caído a niveles sin precedentes. Fue así como Petróleos de Venezuela (PDVSA) inició el abanderamiento con el estandarte nacional a 13 de los 22 tanqueros que conformaban su flota. En virtud de que nuestra nación había destacado durante las últimas décadas por sus mujeres hermosas, se decidió darles nombre de algunas reinas de belleza.

Pilín León: de reina de belleza a buque petrolero.
El primero de los buques tanque rebautizado fue el Maritza Sayalero, en el marco de la celebración del ejécutese de la mencionada ley, en un acto realizado en el puerto de El Guamache, en el estado Nueva Esparta, el cual fue encabezado por el presidente Hugo Chávez Frías. En el transcurso de ese año y del siguiente, PDVSA colocó la bandera venezolana a cinco de los barcos productores que en ese entonces ondeaban bandera panameña. Estos tomaron los nombres de Susana Duijm, Bárbara Palacios y Pilín León, que junto con el Maritza Sayalero conformaron el grupo conocido como “las misses”; el quinto fue llamado Caura.

Cuatro reinas: Pilín León (Miss Mundo 1981); Ninibeth Leal
(Miss Mundo 1991); Astrid Herrera (Miss Mundo 1984) y
Susana Duijm (Miss Mundo 1955). Fuente: matius.weebly.com
En la medida en que el gobierno de Chávez comenzó a profundizar lo que se llamó el Socialismo del Siglo XXI, el clima de conflictividad en el país se incrementó exponencialmente. Para el 2002 la situación ya era bastante convulsionada. Luego de la salida temporal de Hugo Chávez durante los hechos de abril de ese año, en diciembre se produjo el Paro Cívico Nacional, en el cual estuvo involucrado personal de la industria petrolera. En esas fechas, Pilín León se encontraba lejos de las tensiones políticas, ajena al conflicto que para el momento vivía el país. Había sido escogida como jurado del Miss Mundo, que se celebraba en Londres en medio de una controversia debido al boicot que varias concursantes efectuaron como medida de protesta por la condena a muerte de Amina Lawal, la mujer nigeriana acusada de adulterio quien sería lapidada según había dictaminado un tribunal islámico de la Sharia.

Es oportuno detenerse en estos otros acontecimientos. Originalmente, el concurso estuvo pensado para efectuarse en Abuya, Nigeria, de donde provenía la Miss Mundo saliente, Agbani Darego. Sin embargo, la violencia desatada en ese país por los disturbios entre cristianos y musulmanes  —que dejaron un saldo de 215 muertos y 10 mil desplazados— hizo desestimar esa decisión, especialmente debido al conflicto en la cercana ciudad de Kaduna. Dadas estas circunstancias negativas, el certamen se trasladó a la capital inglesa.

Varias candidatas, entre quienes se encontraban Austria, Costa Rica, Dinamarca, Islandia, Mauricio, Sri Lanka y Suiza, se negaron a participar antes de que el certamen fuera cambiado de sede. Otras, como las representantes de Canadá, Panamá, España y Tahití, boicotearon durante el mismo certamen. Algunas que habían rehusado a participar, luego cambiaron de parecer. Fue el caso de la candidata noruega Kathrine Sørland, quien después de reconsiderar su decisión, se convirtió en una de las favoritas y se ubicó como tercera finalista en el cuadro final. En todo caso, la condena de Amina no hizo más que agregar nuevos elementos de perturbación al certamen.

Azra Akin, Miss Mundo 2002, junto a Miss
Colombia y Miss Perú.
Pese a los contratiempos, la gala fue celebrada en el Alexandra Palace, un palacete utilizado para exposiciones y venta de antigüedades, ubicado al norte de Londres. La candidata turca Azra Akin resultó ganadora, con las representantes de Colombia y Perú escoltándola como primera y segunda finalista, respectivamente. Goizeder Azua, miss Venezuela, a pesar de ubicarse entre las 10 semifinalistas, no logró acceder a la ronda final.

En medio de sus compromisos como jurado de este concurso tan accidentado, Pilín León recibió la llamada de un medio de comunicación venezolano, el cual le pedía opinar acerca de la decisión de Daniel Alfaro, capitán del buque tanque de PDVSA bautizado con su nombre, quien había fondeado la nave en el canal de acceso del lago de Maracaibo y con esta acción se había convertido en uno de los bastiones del llamado Paro Petrolero, al impedir la libre circulación de otras embarcaciones por tan importante ruta de navegación.

Fuente: matius.weebly.com
Como muchas reinas, Pilín pudo haber optado por una respuesta evasiva y hacer honor al viejo refrán: “Calladita te ves más bonita”. Pero ella no calló. Fue en ese instante cuando su característica discreción fue sustituida por una clara posición en contra del gobierno de Chávez y emergió como una de las relevantes figuras de opinión durante los agitados días que se sucedieron a estos hechos, aun después de que el capitán Alfaro y su tripulación fueran obligados a movilizar la nave, tras permanecer 16 días fondeado en el lago de Maracaibo.

En una entrevista publicada en el diario colombiano El Universal (01/06/2014), dijo: «Desde ahí empezó una vida ‘política pública’. Me hicieron varias propuestas en ese sentido, pero nunca he pretendido hacer carrera política».

Pilín se hizo presente el 8 de febrero de 2003 durante la marcha
a favor de la Marina Mercante en Puerto La Cruz.
Foto Jaime Martínez.

No obstante, su intervención en diversos eventos de apoyo a la oposición se hizo común. Por ejemplo, en 2003 tuve la oportunidad de oírla en una asamblea con los trabajadores despedidos de PDVSA —entre los cuales yo era uno de los afectados—, celebrada en Tamare (municipio Lagunillas del estado Zulia, una de las zonas de actividad petrolera donde se concentraba un grueso número de empleados de la industria de los hidrocarburos nacional). Acompañaba al economista Emeterio Gómez y a varios dirigentes del grupo Gente del Petróleo.

Ante el escepticismo inicial de algunos asistentes, Pilín se reveló ese día como una potente motivadora y entusiasmó al nutrido grupo de expetroleros con su intervención. Su voz cálida apeló a reforzar las convicciones cuando las circunstancias se presentaban tan adversas y a luchar por un país mejor, más justo; a mantener el compromiso para continuar trabajando por Venezuela.

De reina de belleza a nodriza del Libertador.
A pesar de todas las protestas, el gobierno de Hugo Chávez logró mantenerse en el poder, luego del referéndum efectuado en agosto de 2014. Muchos de los líderes de la protesta debieron huir del país y otros fueron paulatinamente silenciados. El buque Pilín León, una vez controlado el paro nacional, cambió de nombre y fue rebautizado como Negra Matea, la nodriza del libertador Simón Bolívar. Las otras embarcaciones corrieron igual suerte: el Susana Duijm pasó a llamarse Negra Hipólita; el Maritza Sayalero, Luisa Cáceres de Arismendi; y el Bárbara Palacios, Manuela Sáenz. El reinado de las misses en la industria petrolera había terminado.

Pilín bajó entonces su perfil. Paralelamente, la situación del país empezó a afectar negativamente a su familia. Su esposo vio mermar los contratos de construcción de su compañía. Cuando llegó la expropiación a varias contratistas del lago de Maracaibo, él y sus socios resultaron afectados, pues el Gobierno les quitó una maquinaria. Aunque pudiera pensarse que la actitud opositora a Chávez pudo influir en esta decisión, la misma exreina de belleza aclaró que ellos no se metían en política. «Han trabajado honestamente hasta cumplir los contratos con autofinanciación porque no daban los anticipos», señaló en una entrevista realizada en 2011. «Cada vez es más difícil conseguir trabajo y conservar el que se tenía. Aunque tuvieras un contrato de construcción para empresas petroleras, el Gobierno venezolano te lo quitaba sin ninguna razón». De hecho, la misma empresa de eventos que ella manejaba vio afectado también su desempeño.

Pilín León en Colombia. Fuente: El Universal.
Al agudizarse los problemas de escasez de alimentos y a producirse las largas colas en los supermercados, Pilín y su esposo decidieron emigrar con su familia hacia Colombia. Se radicaron en Barranquilla, donde ella empezó a publicar una columna semanal en el periódico El Heraldo, la cual mantuvo durante cuatro años.
«Recuerdo que cuando la cosa se estaba poniendo más difícil, mi esposo me preguntó que cuál sería mi plan B, en caso de tener que irnos», explicó la exmiss al diario El Universal del vecino país. «Tengo muchísima gente viviendo en Estados Unidos, pero mi plan B ya era Colombia. En este país siempre me he sentido querida. De modo que él montó oficina y nos arriesgamos. Llegamos a Cartagena y de aquí salimos a Barranquilla y, al mes siguiente, ya tenía la mitad de las cosas acá, pero todavía tenía el apartamento en Caracas».

Porte de reina por siempre.
Fuente: bellezavenezolana.net
Lejos de permitir que el enfrentamiento con Chávez pudiera internalizar sentimientos negativos en ella, prefirió mantener una posición combativa desde la distancia: «Yo no odio, de verdad, pero si puedo darle alguna virtud a Hugo Chávez, es su liderazgo, su carácter de líder que mueve masas, con un carisma que lo tienen los buenos y los malos. Lo tuvo Simón Bolívar, Santander, Mussolini. Esto no es una característica positiva o negativa, es una característica del líder, cosa que no tiene Nicolás Maduro. No se la reconocen sus más cercanos y mucho menos los de la oposición», dijo León en la citada entrevista del 2011.

Lo que más le indignaba del gobierno venezolano actual, aseguró, era «el descaro para hacer las cosas, para vendernos una idea fallida, el descaro con que pretenden tapar todas las agresiones a los derechos humanos que han cometido. Son absolutamente descarados».

Su apoyo a la oposición venezolana se mantuvo en el 2012, durante la fallida campaña presidencial de Henrique Capriles Radonski. En ese año fue coordinadora del Comando Venezuela en la costa atlántica colombiana.

En la entrevista realizada para el diario El Universal en 2014, la periodista Johana Corrales le preguntó directamente si había tenido que lidiar con el “estigma” de ser exreina de belleza.

En 2014, durante las protestas en nuestro país,
Pilín prestó su imagen para la campaña Misses4Peace.
-Sí, por supuesto. En las redes sociales yo a veces pongo mi opinión sobre algunos temas y lo primero que me comentan es: ¿qué vas a saber tú, reina de belleza, cabeza hueca? A lo mejor hace 30 años, no conocía mucho de la vida. Ya tengo 50, creo que algo he aprendido en este tiempo. Soy madre de tres hijos, empresaria. En 30 años son muchos los libros que han llegado a mi biblioteca y que he leído. Ya no me afecta. Antes sí me afectaba, porque uno siente que no te valoran, pero como decía cuando estaba chiquita: ‘A palabras eléctricas, oídos desconectados’. 

En su madurez, Pilín ha mantenido su fuerza de carácter. La había demostrado cuando se negó a operarse el busto durante el concurso Miss Venezuela, contradiciendo la recomendación de Osmel Sousa, a quien, sin embargo, defiende a capa y espada—«ha demostrado que sabe lo que hace"—.

Independiente en sus opiniones, no dudó en expresar su desagrado ante el formato adoptado por el Miss Venezuela para el programa Todo por la corona: «Voy a ser muy sincera, yo no soy amiga de los reality, es más, soy enemiga de los reality. No me gustan. Me dan grima los reality show. Todos, absolutamente todos. No, no, no…No soy amante de eso como solución para darle rating al Miss Venezuela, que ya tiene todo el rating del mundo» (El Universal, Venezuela, 2013).

Actualmente Pilín León continúa muy activa en las redes sociales. Posee un blog al cual tituló Crónicas de una aspirante a escritora, en el que no oculta su posición política y expresa libremente su parecer sobre diferentes tópicos. En su perfil en Twitter se describe de la siguiente manera:

Madre y ciudadana venezolana... ¡ahhh! ¡fui Miss Mundo hace siglossss! 


jueves, 29 de octubre de 2015

Rincón de citas

Fuente: revista Venezuela Farándula.
«Lo que daña no es la televisión sino el ejemplo que les dé a los niños y adolescentes en la vida real. La televisión es un género (sic) como lo es el teatro y la literatura. Y si nos pusiéramos a montar las obras clásicas nos encontraríamos que son más truculentas que lo que se afirma que son nuestras novelas».


Olga Castillo, locutora y actriz, diario Panorama (23/07/1982), a propósito de la disposición del Ministerio de Transporte y Comunicaciones de ordenar la salida de la telenovela “Lo que no se perdona”, porque“sus escenas son truculentas y deforman la personalidad de los niños y adolescentes”.




«Jamás he aconsejado un divorcio. Creo en la familia. No soy feminista. Considero imposible que la mujer pueda ser igual al hombre. Ellos no pueden ser como nosotras. No somos iguales, por muchos motivos.
Soy conservadora, pero al mismo tiempo amo la libertad. Entonces también tengo algo de liberal. No me gusta que me manden. Todas las semanas me voy a El Junquito, manejando yo misma».

René de Pallás, actriz, 
diario Panorama, 15/07/1982.






Fuente: diario El Universal
«Aquí todo nace como por azar, no hay planificación casi en ningún aspecto de la vida socio-económica de la nación. Todos hacen de todo, pero pocos ejecutan las cosas bien. De ahí que la incompetencia y la ineptitud sean uno de nuestros males mayores que nos impiden salir del estancamiento».


Gustavo Rodríguez, actor de televisión, radio, cine y teatro. Revista Ronda, 1982. 






«La palabra villana debería estar fuera del diccionario. Los malos son seres humanos con sus circunstancias que los hacen actuar de esa manera.

La maldad no tiene que ver con un físico determinado, depende de las circunstancias, de la autoeducación para canalizarla y disfrutarla».


Bárbara Teyde, actriz, refiriéndose a sus personajes de malvada en las telenovelas. Diario Panorama, 07/12/1994.



Fuente: revista Encuadre
«Aquí no perdonan el triunfo. Si es mujer es esto y si es hombre es lo otro. Parece que les da envidia que alguien pueda surgir y más yo que me levanté de la nada. Yo fui la primera venezolana y la primera latinoamericana que ganó un concurso internacional de belleza. Y eso le dolió a mucha gente».


Susana Duijm, Miss Mundo 1955, actriz, modelo, animadora y locutora, entrevistada por Nelson Hippolite Otega, al referirse a los rumores que la vinculaban al dictador Marcos Pérez Jiménez. Fuente original: diario El Nacional. Publicado en Entrevistas Malandras, 2010.


































«El regalo de un artista es un Oscar, eso no significa que por habértelo ganado o por haber sido nominada, eres mejor o peor. Este año había muchas personas que no fueron nominadas, aunque son artistas fabulosos. No fue su momento, su película, su estrella. Tampoco eres más arrecha que nadie por haberlo ganado».

María Conchita Alonso, actriz y cantante, entrevistada por Nelson Hippolite Ortega. Fuente original: diario El Nacional. Publicado en Entrevistas Malandras, 2010.


Fuente: Venelogia.com
«El arte no se puede hacer químico ni automático porque no tiene fórmulas, pero de esto no tienen la culpa los escritores. Sucede que los gerentes dramáticos de hoy los cargan locos creyendo que ellos tienen la varita mágica para que la producción y la historia sea un éxito».

Julio César Mármol, escritor de telenovelas, guionista y director de cine. Diario Panorama, 22/03/2006.

Fuente: diario El Universal.







«Ahora, a pesar del actual régimen, nada funciona. La inseguridad está en niveles insospechados, ningún servicio es operativo, el desempleo va en aumento…En fin, si actualmente viviéramos una dictadura, las cosas serían mucho peor. Nos quieren poner a nadar en un mar de la felicidad con tiburones».




Pierina España, actriz, diario Panorama, 19/02/2003.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Intersección mortal

Jimmy, una estrella al volante. Fuente: quotesgram.com
Durante 40 años, Donald Gene Turnupseed debió convivir con el dudoso honor de ver asociado su nombre al de James Dean, pero de una manera poco agradable: ser la segunda persona involucrada en el accidente vial donde murió la apenas naciente estrella de Hollywood en los años 50.

Turnupseed, nacido el 18 de julio de 1932 y quien contaba 23 años para la época, era un estudiante de Ingeniería Eléctrica en el Instituto Politécnico de California para el momento en que ocurrió el lamentable suceso. Por su parte, Dean, de 24 años, acababa de culminar el rodaje de la película Gigante y viajaba a Salinas, California, para participar en una carrera automovilística.

El atardecer del 30 de septiembre de 1955 devino en un encuentro con la fatalidad para ambos jóvenes cuando en la intersección de la ruta 466 (hoy 46) y la 41 los autos que conducían colisionaran con el saldo mortal por todos conocido.

Sesenta años han transcurrido desde ese fatídico día que cambió el destino de uno de los más prometedores actores de su generación, pero no fue diferente para Turnupseed, a quien a pesar de ser hallado no culpable, la muerte de James Dean lo atormentaría el resto de su vida.

Jimmy y su Pequeño Bastardo. Fuente: http://biochroma.co.uk/
El coche que le conduciría a la muerte fue adquirido por Dean el 21 de septiembre de 1955: un Porsche Spyder 550, por el cual entregó en consignación su Porsche 356 Speedster y un cheque por un valor de tres mil dólares, para un monto total de siete mil dólares. El vehículo era apenas uno de tan sólo 90 producidos por la automotriz y Jimmy lo llamó Pequeño Bastardo (Little Bastard), nombre que le mandó a pintar en la parte trasera sobre la cubierta del motor. También, le dio un toque personal añadiéndole unas líneas rojas y el número 130 en el techo, en el maletero y en las dos puertas.

Inspeccionando su nueva adquisición.
Fuente: Kojicozy.exblog
Dean era aficionado a las carreras automovilísticas y ya había intervenido en varias. Su deseo era continuar en el mundo de las competiciones deportivas, pero su contrato con los estudios cinematográficos le impedía participar en este tipo de eventos mientras se encontrara en filmación de alguna película. De allí que aunque el Porsche recientemente comprado estaba listo para las pistas, él lo había conducido muy poco y su mecánico, el alemán Rolf Wuetherich, le había recomendado alcanzar por lo menos 900 kilómetros para que el motor estuviera rodado y a punto. Dean quería correr en Salinas el 1º de octubre de ese año, pues creía que si ganase aquella competencia se consolidaría como piloto. Así que luego de concluir el rodaje de Gigante, su tercera película, se hicieron los preparativos para su viaje a esa ciudad. Ello le permitiría familiarizarse con su vehículo en carretera y acumular el kilometraje requerido.

Dean levanta su pulgar mientras está estacionado en Vine Street
en Hollywood. Fuente: dailymail.co.uk
El 30 de septiembre de 1955, alrededor de la una y media de la tarde, Jimmy abandonó Los Ángeles con Rolf Wuetherich como copiloto. Un amigo de nombre Bill Hickman y un fotógrafo, Sanford “Sandy” Roth, le seguían en una Station Wagon Ford con el remolque vacío, en el que iría el Porsche. Los planes originales cambiaron y así fue como James Dean condujo el auto rumbo a Salinas, donde aspiraba llegar al anochecer.

Rolf y Jimmy en El Pequeño Bastardo. Fuente: dailymail.com.uk
En el camino, Jimmy llevó el Porsche a alta velocidad, hecho que provocó que un funcionario de la Policía de Tráfico de California le detuviera alrededor de las tres y media de la tarde por exceder los 100 kilómetros por hora en una vía restringida a 80 kilómetros por hora. Una multa le fue expedida por el oficial y Dean continuó el recorrido previsto.

Jimmy en la gasolinera vía a Salinas. Fuente:dailymail.com.uk

Más adelante haría una parada en un restaurante con gasolinera donde saludó a Lance Hutton, hijo de Bárbara Hutton, que también se dirigía a Salinas para la competencia y con quien quedó en cenar en Paso Robles. Al continuar su trayecto, cerca de Cholame, estuvo a punto de chocar con un Pontiac que iba en dirección contraria, al intentar adelantar a otro vehículo que transitaba a menor velocidad. Las advertencias de prudencia se habían encendido en varias oportunidades, pero James Dean no las asimiló. Se acercaba el momento decisivo de la colisión mortal.


Paralelamente, Donald Turnupseed se dirigía a la casa de sus padres en Tulare para pasar un tranquilo fin de semana. Había estado cuatro años en la Marina, sirviendo en un barco hospital durante la Guerra de Corea, pero ahora su foco de interés se centraba en sus estudios en el Instituto Politécnico de California. Ese viernes conducía un Ford Sedán Tudor modelo 1950 blanco y negro. Entre las cinco y las seis  de la tarde había transitado por la 466 en dirección oeste y al llegar a la confluencia con la 41, que es la que debía tomar para llegar a su pueblo natal, dobló a la izquierda sin percatarse de que un carro deportivo gris plata se dirigía velozmente en esa dirección.

El coche de James Dean destrozado durante el levantamiento del
cadáver.  Foto tomada por Sandy Roth. Fuente: San Luis Obispo
Tribune, Photos from the Vault.
Según describe Paul Alexander, el biógrafo de Dean en su libro El Boulevard de los sueños rotos (1994), Donald “debió vislumbrar, en el último momento, como en un destello, el coche gris que se le venía encima a toda velocidad. Su instinto inicial fue girar el volante hacia la derecha para intentar apartarse. Pero ya era demasiado tarde. El otro coche estaba muy cerca. En aquel momento, de forma instintiva, pisó el freno…Fue probablemente este acto final, el frenar, lo que convirtió el Ford de Turnupseed en un muro de metal contra el que se precipitó el Porsche”.

Según su declaración posterior al accidente, lo único que él recordaba haber visto era el gesto de los dos pasajeros levantando los brazos como para protegerse del impacto.

Traslado del cuerpo del actor. Foto tomada por Sandy Roth.
Fuente: San Luis Obispo Tribune, Photos from the Vault.
Segundos antes del accidente, James Dean se había percatado de la intención del conductor del Ford en cruzar y, según algunas publicaciones, le comentó a Wuetherich: “Supongo que el tipo nos verá. Tiene que parar”. No había acabado de decir estas palabras cuando “el Ford empezó a doblar a la izquierda, pero no terminó la maniobra y se quedó casi frente a Dean en el carril de este. En la fracción de segundo anterior a la colisión…Jimmy tuvo que escoger entre frenar y acelerar. Decidió pisar el acelerador a fondo para esquivar el otro coche”, apunta Alexander en su libro.

El Ford de Turnupseed tal como quedó luego del accidente.
Foto tomada por Sandy Roth. Fuente: San Luis Obispo
Tribune, Photos from the Vault.
Lamentablemente, la situación no permitió que James Dean se desviara lo suficiente, por lo que su asiento fue a golpear con estrépito al lado del conductor del Ford. “…El impacto sonó como una pequeña explosión…El Porsche salió disparado, dando bandazos y acabó junto a un poste de teléfonos. El Ford se deslizó unos metros sobre el asfalto de la 466 hasta detenerse”, refirió el biógrafo.

Rolf Wuetherich
Con el impacto, el cuerpo de Rolf Wuetherich fue expulsado con violencia del coche y cayó en el campo. James Dean, cuyo pie se quedó atrapado entre el embrague y el pedal de freno, proyectó su cuerpo hacia el asiento del copiloto. Al detenerse el auto, sus brazos y piernas estaban desmadejadas y sin movimiento. Su cabeza colgaba por encima de la portezuela del vehículo, con el cuello roto. Aunque el pecho de Dean quedó atrapado por el volante, fue la rotura del cuello la que causó su deceso. No obstante, aun luchaba por respirar de manera muy débil mientras su pulso se iba desvaneciendo.

Rolf quedó tendido en el suelo, con una mandíbula rota, la cadera y la pierna fracturada, así como diversos traumatismos. Donald Turnupseed permaneció sentado de bruces sobre el volante, en estado de shock. Había salido casi ileso, aunque tenía algunos golpes y su nariz sangraba.

Rápidamente llegaron varias personas al sitio del accidente. Una de ellas era el conductor de un Pontiac, John Robert White, contable de Pasadena con quien Dean había estado a punto de chocar momentos antes cuando trato de adelantar a otro auto. Fue él quien llamó a la ambulancia que recogería a los heridos.

Información difundida por UP sobre el fallecimiento
del actor.
Mientras tanto, Turnupseed logró salir de su vehículo y caminaba sin rumbo por los alrededores, aparentemente aturdido. No paraba de balbucear: “No lo he visto, no lo he visto”. El Porsche se encontraba totalmente destrozado. Según el fotógrafo "Sandy" Roth, Rolf se encontraba en el suelo con la cara ensangrentada, los dientes destrozados y gritando: “¡Jimmy, Jimmy!”.

El conductor y el asistente de la ambulancia colocaron a Rolf y a Dean en camillas y los trasladaron con rapidez hacia el War Memorial Hospital de Paso Robles. Al llegar, el médico de guardia declaró allí mismo la muerte de James Dean, quien si no había muerto en el sitio lo hizo en el trayecto al centro de salud. Eran las 6:20 de la tarde.

El informe del doctor de guardia, Robert Bossert, declaró: “Estaba muerto, y una inspección superficial reveló el cuello fracturado, fracturas múltiples en los antebrazos, una pierna fracturada y varios cortes y hematomas en la cara y el pecho…”. En su acta de defunción, la hora de la muerte se fijó a las seis menos cuarto de la tarde, y el sitio del accidente fue declarado como dos kilómetros al oeste de Cholame, condado de San Luis Obispo, en el cruce de la carretera 466 con la 41.

James Dean, adiós al rebelde. Fuente: fanpop.com
La muerte de James Dean, un documental presentado en el 2005, trató de revisar las características del accidente, debido a algunas imprecisiones que se habían mantenido a lo largo de 50 años. Mediante el uso de tecnología computadorizada se reprodujo el evento y se pudo concluir como cierto que él iba al volante, algo que desmentía el último testigo sobreviviente del choque, Don Dooley, quien insistía en que era Weutherich quien conducía, no Dean.

Dooley, en ese momento de 15 años, y su cuñado estuvieron a punto de verse involucrados en el accidente. En 2005, con 65 años, señalaba recordar que se había bajado una vez que el Porsche se paró y trató de ayudar a los afectados. Según su declaración, James Dean estaba sentado en el lado izquierdo, en el puesto del acompañante.  Sin embargo, los autores del programa informático que reprodujo el accidente, señalaron que el cuerpo de Jimmy había sido empujado al asiento del pasajero debido al fuerte impacto. Durante la investigación realizada en 1955, la declaración de Dooley había sido ya desestimada al considerar que tenía “un ojo inexperto”, pero a pesar de las nuevas pruebas suministradas, él estaba convencido todavía de que Dean no era quien conducía. “Es lo que yo ví”, dijo. “No tengo nada que ganar mintiendo sobre ello”.

The Fairmount News publicó una edición especial.
Al contrario de lo que se señaló durante la investigación realizada posterior a su fallecimiento, se indica que el vehículo iba a un poco más de 70 millas por hora, 20 menos de lo que se dijo en esa ocasión. Esto revelaría supuestamente que Dean frenó con fuerza tratando de evitar la colisión en lugar de acelerar.

Debido a que en el accidente hubo un muerto, se abrió una investigación policial. Rolf Wuetherich fue entrevistado para una deposición varios días después del choque. El Reverendo Mello J. Galle, de la Iglesia Mennonite de Paso, actuó como el traductor para el mecánico alemán. Wuetherich, de 28 años, describió como él, Dean y dos compañeros, quienes les seguían en un coche separado, habían abandonado Los Angeles sobre la 1:50 de la tarde y más tarde recibieron una boleta por exceso de velocidad. Ellos siguieron al norte sobre la Carretera 99 en Bakersfield y luego al oeste sobre la Carretera 466 en una velocidad que él estimó en 60-65 millas por hora.

El acusador Murphy preguntó si Dean había frenado o había tratado de evitar el coche de Turnupseed. "Es un poco confuso para él", tradujo Galle, "pero parece … que (Dean) trató de arrimarse a la derecha”. Murphy además le preguntó a Rolf si Dean dijo algo justo antes del accidente. "Nada, no puede recordar", fue su respuesta según Galle.

Turnupseed también fue sometido a un extenso interrogatorio en el que mantuvo que nunca vio el carro que conducía Jimmy hasta el momento del choque. El 11 de octubre de 1955, un jurado presidido por D.H. Orcutt se reunió en el juzgado de San Luis Obispo para oír las conclusiones sobre el caso. Turnupseed fue exonerado de responsabilidad en el accidente y se declaró el deceso de James Dean como muerte accidental sin intención criminal.

Según un oficial de la Patrulla de Carretera de California, después del choque Turnupseed regresó a Tulare haciendo autostop (pidiendo cola, como dirían los venezolanos). En el Hospital de Distrito de Tulare fue tratado por raspones en la nariz y contusiones. Luego de su exoneración de culpa, pasó a una existencia discreta siempre torpedeada por periodistas y personas que deseaban entrevistarlo sobre el accidente, algo que él siempre rechazó durante décadas. Sus únicas declaraciones fueron las ofrecidas durante la investigación policial y a la publicación local Tulare Advance Register horas después del choque.

Donald Turnupseed años después.
Fuente: findagrave.com
Su familia también ayudó a protegerlo de los reporteros. Con el respaldo de sus padres, Harley y Ruth Turnupseed, desarrolló un multimillonario negocio contratista de electricidad en la costa central y el Valle de San Joaquín, entre cuyos clientes comerciales se encontraban empresas como Kraft, Haagen Daaz, US Cold Storage y California Milk Producers, entre otras. Sus ventas anuales ascendían a 15 millones de dólares y en ella trabajaba un promedio de 75 empleados.

Si bien era considerado un joven con una personalidad tranquila y agradable, el accidente hizo que se convirtiera en una persona aun más reservada. Dedicó mucho tiempo al negocio familiar, incorporando criterios innovadores como la venta de programas de mantenimiento preventivo a sus clientes. Durante el periodo 1990-94 se convirtió en el presidente del Capítulo del Valle San Joaquín de la Asociación Nacional de Contratistas Eléctricos.

Su vida personal la llevó con discreción. Se casó dos veces: en la primera de ellas enviudó y en la segunda se unió a Mollie, en adelante apellidada Turnupseed. Tuvo dos hijos: David y Donald Bruce, ambos nacidos en Tulare; un hijastro llamado Rick Bradley; una hija, Peggy Henson; y cinco nietos.

En 1993 fue diagnosticado con cáncer pulmonar y debido al avance de la enfermedad, en 1994 cedió el control de la empresa a Wally Nelson, quien se convirtió en presidente de Turnupseed Electric. No obstante, siempre se mantuvo cerca del negocio hasta su muerte el 13 de julio de 1995, en su casa en Tulare, sin hablar nunca del accidente en público. Tenía 63 años.

Murió el actor, nació el mito. Fuente: pinterest.com
Rolf Wuetherich debió superar una dolorosa recuperación y, aunque cojeando, regresó al mundo de las carreras automovilísticas. Se comenta que enfrentó varios intentos de suicidio y se había dedicado a la bebida. En julio de 1981, a los 53 años, perdió la vida en Kupferzell, Alemania, cuando conducía borracho y chocó contra una residencia. Como James Dean, su cuerpo tuvo que ser rescatado de los escombros del vehículo, pero ya había muerto en la escena de accidente.

El epílogo de Dean ha formado parte de la mitología del cine Hollywoodense. Para el momento de su muerte todavía no se habían estrenado sus dos últimas películas, así que el impacto de su deceso cobró un impacto menor en la cobertura de medios. Sin embargo, esto cambiaría cuando el 11 de octubre de 1955, en el teatro Paramount de Los Angeles, se presentó Rebelde sin causa, cuya proyección debió ser interrumpida varias veces debido a los aplausos del público.
Cartel de Rebelde sin Causa (1955).

Una ferviente ola de admiradores empezó a crecer. Jóvenes de toda una generación empezaron a ver a Jimmy como “el símbolo de la lucha por encontrar un espacio en el mundo de los adultos, algo que siempre nos ha sido negado y que ha sido aplastado los convencionalismos…”, según escribiría un adolescente.

La crítica establecida le ofreció reconocimientos: la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood le concedió un Golden Globe Award póstumo; la revista francesa Ciné-monde le nombró mejor actor extranjero de 1955. En febrero de 1956, Dean fue nominado por la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas al Oscar como mejor actor por Al este del Edén, un galardón que fue a parar durante la ceremonia celebrada el 21 de marzo a manos de Ernest Borgnine por su actuación en Marty.

En octubre de 1956, con una campaña publicitaria sin precedentes, Gigante llegaba a la pantalla grande y un público enardecido hizo colas memorables para ver su última actuación. Un fervor que, con altibajos, se ha mantenido a lo largo de 60 años, pues tal como lo señalara Andy Warhol: “No es nuestro héroe porque fuera perfecto, sino porque representaba perfectamente el alma maltratada pero hermosa de nuestros tiempos”.

Fuente: Infobae.com
Fuentes consultadas:

Alexander, Paul (1996). James Dean: El bulevar de los sueños rotos. Ediciones B, Barcelona, España.

The death of Donald Turnupseed, publicado en el portal findadeath.com, disponible en http: // www.findadeath.com/Deceased/t/turnupseed/thedonald.htm

Obituario de Donald Turnupseed, publicado en el portal Turnupseed lines, disponible en http: // www.fialcowitz.com/turnupseed/obits1.html

Thompson, Jay  (2005). Preguntas persisten 50 años después del accidente fatal de James Dean. Blog Photos from the Vault, de San Obispo Tribune, en thetribunenews.com, publicado el 01/10/2005, disponible en
http: // sloblogs.thetribunenews.com/slovault/2011/09/questions-linger-50-years-after-james-deans-fatal-crash/

O´neill, Andrés (2013). La ruta final de James Dean, en el portal primerahora.com, publicado el 03/04/2013, disponible en  http://www.primerahora.com/autos/nota/larutafinaldejamesdean-439918/

Craig, Olga (2005). Revelead: The truth behind crash that killed James Dean, publicado el 25/09/2005 en el portal electronico del diario británico The Telegraph, disponible en  http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/northamerica/usa/1499176/Revealed-the-truth-behind-the-crash-that-killed-James-Dean.html